martes, 5 de julio de 2016

Sobre el Festival Wesak y la Meditación. Cap. 3 (V.B. Anglada)



V.B. Anglada
Sobre el Festival Wesak y la Meditación. III


Volveré a lo dicho para que quede esto claro aquí y ahora.

El Festival de Wesak es un hecho actual, mediante el cual Buda, siguiendo los dictados de su corazón como se lee en los libros místicos, hizo la promesa al Logos Planetario de venir una vez al año a costa de un gran sacrificio del cual nuestra mente no puede tener noción, a bendecir al mundo. 

La bendición, verdaderamente la bendición, es una afloración o una expresión de energías cósmicas a través de Buda con destino a la Tierra que Él trae de los altos lugares, ya no planetarios sino cósmicos, por su poder como intermediario celeste entre el centro, digamos, Humanidad y Shamballa. Hemos dicho que en este festival trascendemos el espíritu de jerarquía; es decir, que Cristo mismo se convierte en un agente transmisor de la energía de Shamballa que trae Buda. Pero como el Señor de Shamballa, o sea, el Señor Planetario, el Logos Planetario o su expresión física, Sanat Kumara, del cual nos habla el esoterismo clásico, están unificados con todo el contexto de lo cósmico, una vez trae esta fuerza desde Shamballa Buda, Cristo y a través de la Jerarquía, debe transformarla en amor.

El amor que se renueva cada año (hago énfasis sobre este punto), no es el amor místico, no es el amor de la devoción, no es el amor de la veneración, no es el amor hacia las personas en sentido personal y con apego, sino que es el amor con el espíritu de justicia, porque el amor tal como lo entendemos niega el espíritu de justicia, da solamente algo y no es aquello que según la ley de Dios es patrimonio de todos. ¿Se dan cuenta la diferencia que existe entre el amor que tengo por mi padre, por mi madre, por mis hermanos, que es el amor habitual, con el amor de Dios que es el amor aa ttooddoo ccuuaannttoo eexxiissttee? Entonces, el amor desde este punto de vista debe estar simbolizado en la espada afilada de la justicia, que no teme herir los sentimientos en las pasiones, sino que va en búsqueda de la liberación de la persona para convertirla en un verdadero intérprete de la Voluntad del Padre o de la Voluntad de Dios. Es decir, Shamballa opera sobre Buda en el momento en que Él bendice a la Humanidad; y el que transmite la bendición de Buda, que lleva la fuerza de Shamballa más todo el contenido tradicional de todo el conglomerado cósmico que es unitario y está unificado a la Tierra, a través de Cristo y de la Jerarquía.

Jerarquía, en este caso, la interpretación es que en la Tierra, después que el ser humano ha llegado en su progresión hacia Dios a un límite en el cual son rebasadas las fronteras de lo que es humano, se entra en otra dimensión que es el reino o mundo divino; y este reino divino, esta dimensión quinta de la cual no tenemos noción, no es ni más ni menos que aquellas palabras sacramentales que empleamos cuando definimos al Cristo y su Iglesia, o bien, la Jerarquía de Almas iluminadas, o la Jerarquía de aquellos que han trascendido la etapa de la humanidad y están viviendo en contacto con la divinidad interpretando correctamente los planes que esta divinidad tiene con respecto a la naturaleza, ya sea la naturaleza que actúe en el primer reino, en el segundo, en el tercero o en el cuarto, es decir, el reino mineral, el vegetal, el animal y el humano; siendo entonces el hombre solamente un vínculo de unión entre el tercer reino animal de la naturaleza con el quinto reino de las almas.

Y abundando más en el tema podemos decir que cada vez que estamos en meditación, estamos unificando el reino animal con el reino de Dios; siendo nosotros, en este caso, la misma función que realizamos que Cristo cuando recibe de Buda la ofrenda de su bendición. ¿Se dan cuenta, más o menos, el sentido? 

Es decir, es una vez al año precisamente porque cada ser, psicológicamente hablando, se puede hablar en psicología incluso dentro de la Jerarquía, cuando llegado psicológicamente a un punto en el cual la rueda de atracción kármica de la Tierra ya no es para él, entonces, automáticamente queda ubicado en niveles más allá de nuestro sistema, digamos, planetario, o actuando allí, trabajando también ya en beneficio de la humanidad o de las humanidades de otros planetas, porque todas las humanidades son solidarias con el principio mágico de fraternidad.

Habría mucho que decir respecto a la jerarquía de los ángeles o devas que están en contacto con estos seres y cómo estos seres interpretando la voluntad de estos Adeptos, están realizando las cosas mejores a las cuales se refirió Cristo. 

Por lo tanto, estamos tratando siempre la meditación con muchas calidades de fuerza; y la fuerza que impregna el ambiente con un silencio es la fuerza de los ángeles, que veremos ángeles en todas las grandes religiones del mundo e incluso se adoran los ángeles en las religiones más primitivas. Lo cual significa que no es una ilusión de los sentidos, sino que se habla de los ángeles y cada vez tendremos que hablar de los ángeles cada vez con un sentido científico, ya no místico o filosófico sino científico, como una comprobación desde el momento en que el hombre (y esto lo analizamos en la calle Joaquín Costa) (estaba) tratando de descubrir el secreto de la cuarta dimensión, de la cual hablamos mucho pero que comprendemos muy poco. Y al hablar de dimensión ya estoy refiriéndome a jerarquías, porque desde el momento en que el hombre puede trascender la tercera dimensión y pasar a la cuarta, o a la quinta, o a la sexta dimensión, eso no es más que una traslación de su conciencia venciendo etapas de espacio y tiempo, para llegar finalmente a realizar un arquetipo que existe indudablemente en cada una de estas dimensiones del espacio que desconocemos.

Y la meditación, ahondando más el tema, no es sino el intento del hombre de desarrollar dentro del pequeño y humilde mecanismo de su cerebro una célula especializada capaz de proyectarse hacia arriba y representarse objetivamente a algo que está en otra dimensión. De ahí que los sueños, las videncias e incluso lo que hicieron los profetas no fue sino otra cosa que desarrollar a través de un intento de perfección continuado, una célula que les permitió ponerse en contacto con las jerarquías de aquel plano, y desde allí se convirtió, según sus luces y entendimiento, en un pequeño trasmisor de una verdad. Que muchos se equivocan al representarse objetivamente lo que ven en otras dimensiones, es natural, puesto que estamos inmersos dentro de un mundo de dualidad en el cual hay una refracción, una proyección deformada de lo que existe en los altos lugares; es decir, que cuando el hombre empieza a ser consciente de la voluntad de Dios en forma única y sin deformaciones es en el plano búdico del sistema solar, en donde el mismo espíritu de unidad impide la deformación.

Todo cuanto podamos conseguir en un momento de iluminación, en un momento de elevación mística, si las células del cerebro no están habituadas a representarse cosas objetivas, al llegar allí sufre una modificación y veremos así que todos los videntes de todas las religiones tienen un concepto diferente de las entidades angélicas, porque dependerá mucho de la evolución de ciertas células del cerebro en conexión con estas dimensiones sutiles, cómo podrá ser apreciado un adepto o un ángel, y poder decir sin equivocarse: “Yo he visto un ángel”, y luego decir equivocadamente que ha visto un ángel, cuando aquello era solamente una representación pictórica de lo que los hombres piensan de los ángeles a través de las edades. ¿Se dan cuenta la diferencia que existe entre llegar a captar una realidad o estar sujetos a una ilusión? Pero, naturalmente, es así como se comprenden las cosas porque siempre tendremos que llegar a un punto de equivocación antes de llegar a la absoluta certeza. Pero cuando hablamos de meditación en sentido de dimensiones, estamos, como digo, tratando de descubrir dentro de nosotros un hálito luminoso, el cual, con su energía eléctrica, podemos decir, está tratando de actualizar un centro en nosotros mismos hasta que, falto de madurez, una célula especializada (digamos la glándula pineal) donde, al reflejarse la potencia infinita de la verdad, no sufra deformación al pasar al plano de la mente objetiva.

Y si bien la mente objetiva o intelectual tiende a equivocarse, si (el cuerpo mental en su conjunto) está unificado con el centro más elevado de la cabeza, es posible que dé una idea pictórica correcta de lo que es un ángel, de lo que es un discípulo en aquel plano, de lo que es por ejemplo una dimensión, y poder entonces, a partir de ahí la ciencia, empezar las averiguaciones. Naturalmente la ciencia que tiene por objeto catalogar, medir, pesar, proyectar objetivamente las cosas, no puede fiarse de los hombres que dicen: “Un ángel es así”, cuando viene otra persona que dice: “Yo he visto un ángel así”, entonces la ciencia dice así: “Esperemos que exista una clara deducción de cómo es un ángel”; porque en un concilio de la Iglesia se llegó a discutir el sexo de los ángeles, porque incluso los padres de la Iglesia ignoraban si los ángeles tenían sexo, por lo tanto, esto demuestra que, incluso en los actos más místicos de la fe, ha existido un principio inconcreto que nunca ha revelado nadie. Tendremos una revelación del ángel, podemos estar con los ángeles, sentir su voz, gozar de su compañía, en cuanto realicemos en nosotros la gran alquimia de polarizar todo lo que es contexto inferior en superior, (en cuanto) que pasemos del campo objetivo de lo inmediato al campo de la meta más lejana. Lo cual implicará, como ustedes comprenderán, que deberemos pasar de lo que es apego en nosotros, de lo que es emotividad suma, a este elevado sentimiento de integridad y de belleza que es lo que nos acerca a los ángeles.

Un ángel, por ejemplo, puede inspirar a Beethoven una melodía, y realmente la música es un patrimonio angélico del 4º Subplano del Plano Búdico. La elevada poesía está en el 3º Subplano del Plano Búdico y la literatura clásica está en el 2º Subplano del Plano Búdico; pero la liberación, la liberación del hombre, cuando ya ha barrido todo lo objetivo, está en el 7º Subplano del Plano Búdico. Lo cual significa que ha vencido incluso la atracción de la belleza para convertirse en el espíritu mismo de la belleza, es decir, que ha ido surgiendo de sí mismo esa entidad psicológica superior que llamamos el Alma, de la cual conocemos tan poco. Hablamos del Alma como hablamos de Dios, como hablamos de aquello que ignoramos. Solamente hemos oído repetir esta palabra y tenemos un vago concepto de lo que es Dios, o de lo que es un Ángel, o de qué es el Maestro; y hablamos sin titubeo alguno de Dios, del Ángel o del Maestro, cuando sabemos, tenemos la certeza, de que no estamos en contacto con nuestros principios de verdad, sino simplemente que queremos admirar a todos los demás con aquella demostración porque en cierta ocasión, o en cierto momento hemos tenido la visión de algo que parecía un ángel, o la visión de Dios, o de un Maestro, y entonces viene la equivocación de interpretar su voz, decir cómo son los ángeles y empezar tratados psicológicos acerca del ángel, o tratados místicos acerca de lo que es Dios, o lo que es el Maestro sin saber que todos estos libros no son más que confusiones en este caso, porque el que tiene la realidad de Dios raras veces habla de Dios.

La honradez nunca se define en concepto personal porque la persona honrada no habla nunca de honradez; simplemente se acepta la honradez como una virtud natural, pero la persona que no tiene a Dios, no tiene fraternidad o no tiene honradez ni honestidad, constantemente está hablando de lo mismo y esto es una cosa psicológica porque forma parte de nuestra propia naturaleza, porque todos queremos tener el aprecio de los demás, y si no tenemos valores suficientes tenemos que inventarlos, y todo proceso de la vida psicológica de la humanidad es un sentido imitativo de valores sustanciales que nunca lo son, precisamente porque son imitaciones. 

En cuanto a la creación, o sea, el contacto de la mente intelectual con el centro más elevado de la cabeza, el centro Sahasrâra o donde está conectada la glándula pineal, entonces por la visión constante, orientación hacia Dios o hacia la Casa del Padre que tenemos, creando un antakarana de luz que nos conecta con los altos lugares, entonces puede ser que tengamos un vislumbre de realidad. Y si nuestra mente intelectual está explícitamente moldeada y no está apegada a los conceptos superfluos, es muy fácil que podamos dar una cierta forma literaria a aquello que constituye parte de nuestra visión, antes no. Más o menos, hemos ampliado más lo que tú habías dicho, ¿verdad? Pero eso es jerarquía, démonos cuenta que la jerarquía está en todo, es una ley dentro de nuestro Universo.

Maestro de ashrama?

Vicente. – ¿Si tiene un ashrama?... Todos los Maestros tienen un ashrama.

Interlocutor. – ¿Tú mismo perteneces a ese ashrama de Rakoczy?

Vicente. – No... Supongamos una cosa, supongamos que yo pertenezca a un ashrama, ¿quién podrá a ustedes darles la seguridad de que pertenezco a un ashrama?... Una pregunta, como Sócrates: ¿Qué le hace suponer que una persona puede pertenecer a un ashrama? Es una pregunta, ¿eh?...

revista “Conocimiento” has hablado de tu ashrama y del maestro “R...” ; yo supongo que es el Maestro Rakoczy.

Vicente. – Puede que no sea el Maestro Rakoczy; puede que sea una figuración para comprender la gracia del Maestro, porque, fíjense bien, cuando hablamos de sutilidades como discípulo, maestro y ashrama, estamos discutiendo cosas que ustedes no pueden probar; tendrán que creer solamente por el ejercicio de la intuición. Cuando existe intuición no se pregunta, se sabe, por lo tanto, suponga usted que yo diga: “Sí, es esto”. Usted queda tan tranquilo, pero puede que no sea verdad aquello. 

En cambio, que si siguiendo la meditación, el hábito de la intuición, llega a penetrarse en el valor del misterio, usted ya no preguntará; y si yo le respondo me puedo equivocar muy fácilmente, porque lo que se trata, al hablar de maestros y de ashramas (y esto lo hago muy frecuentemente), es estimular el corazón del hombre para decirle que hay zonas en sí mismo en donde hay una realidad, y que esta realidad está pugnando desde el principio de los tiempos para desarrollarse. 
Entonces, si una persona muestra un testimonio que los demás no pueden probar sino que constituye parte de su vida y de su responsabilidad, nunca se puede ser categórico, como nunca puede ser categórica la afirmación de una persona que sin tener desarrollada la glándula pineal y su contacto con el centro intelectual puede decir cómo es un ángel, o cómo es el Maestro, entonces, yo nunca contesto preguntas que la persona no puede averiguar por sí misma, porque entonces es crear una confusión en su mente, prefiero que la persona (y ahí voy siempre) eduque el sentido fino de valores, para llegar a la conclusión de aquello que en las palabras de Cristo está muy bien definido: “Por los frutos deberá ser conocida la cualidad del árbol”.

Si usted es capaz, o tú eres capaz, de ver los frutos en otra persona es que hay el ashrama, pero no esperes nunca que sea uno el que diga: ”Sí, yo soy un iniciado o soy un adepto”, porque esto es una negación del principio, porque es algo que no puede ser comprobado. Yo nunca hablo de tiempo, por ejemplo, ¿qué va a interesarnos a nosotros, por ejemplo, que un Manvántara tiene trescientos mil años?... ¿Quién puede probar que un Manvántara, que un Pralaya, o que, por ejemplo, un Eón tenga tres mil millones de años si no podemos probarlo?... ¿Quién puede probarlo esto?... Entonces, si yo enseño cómo hay que pescar para comer y no doy un pescado, yo creo que es mejor que exista la enseñanza. Decir, por ejemplo, aquí hay un mar de verdad que nos aguarda y que todo lo tenemos, y que solamente tenemos que desarrollar el espíritu de observación, si educamos el fino instinto de observación que con el tiempo conduce a la intuición, sabremos por intuición la verdad sin preguntarla, y a eso voy. De ahí que no hay que responder nunca en concreto y ¡ay de aquel que dé sentencias concretas! Demostrará que no está en el camino.

Interlocutor. – Era una comprobación.

Vicente. – Vale, de acuerdo.


Extracto de la Conferencia de Vicente Beltrán Anglada
En Barcelona, 27 de Mayo de 1975
Digitalizada por el Grupo de Transcripción de Conferencias (G.T.C.) 4 de Julio de 2009
 

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Florecimiento del niño interno. Lección X. (Kwan Yin)



Kwan Yin
Florecimiento del niño interno. Lección X.


Hermanos, les habla KWAN YIN.

Antes de iniciar me gustaría decirles algo:

Hoy recibimos a nuevos hermanos en este grupo. Quiero decirles, que ese simple hecho, hace que este día sea el más maravilloso que hemos vivido; tenerlos con nosotros es un gran honor y una gran alegría, porque representa un momento mágico en la vida de todos. Son pequeñas llamitas que de pronto se encienden en magníficos juegos; son pequeñas coronas que de pronto se ven rodeadas de piedras preciosas; son como pequeños botones que de pronto abren, majestuosos, sus pétalos y dejan escapar el aroma de sus corazones. Gracias por haber aceptado estar con nosotros.

Y, ahora, permítanme continuar con las lecciones del príncipe.

Como recordarán, el príncipe viajaba en su nave sumergido en esa grandeza que había descubierto de la Voluntad Divina. Sabedor que la Voluntad Divina se cumple tarde o temprano y que, si bien, los caminos de los seres no siempre están inundados de armonía y de paz, en realidad, la Voluntad Divina permite esas desavenencias para que, las lecciones que después son traducidas en principios universales, den, a cada uno de los seres, la grandeza de espíritu que necesita para descubrir las enseñanzas que se encuentran encerradas en esas experiencias.

El príncipe hallábase maravillado de ese magnífico descubrimiento; de ver cómo, el hombre, en el ejercicio de su libre albedrío, no hacía otra cosa que cumplir con los designios divinos, es decir: a pesar de que el hombre ejercía su derecho a decidir su vida, a fin de cuentas, todo eso estaba perfectamente incluido en el objetivo final de la Voluntad Divina. Veía, entonces, en magníficas escenas, cómo los astros evolucionaban hasta ver nacer humanidades en su superficie. Veía cómo, cada cosa, cada ser creado en el universo, proporcionaba una pequeña nota dentro de ese gran concierto de evolución que el plan divino había definido con tanta anticipación y, ante ese secreto que a sus ojos parecía el más grande de todos, su espíritu se hallaba inmerso en emociones nunca antes experimentadas.

Mientras tanto, en otro lugar del universo, un castillo, un rey y una reina, sonreían tomados de la mano. En sus ojos se dibujaban las escenas de un hijo amado que había partido, tiempo atrás, en busca de 10 principios. Veían su nave y veían la grandeza de ese espíritu que animaba el cuerpo de su hijo, lo veían grande y sabio y sus corazones se llenaban de paz y de felicidad. El rey comentó:

- Creo que ya es hora de mandar nuestro presente.

- Estoy de acuerdo contigo amado mío, contestó su reina, es el momento de que le enviemos el regalo.

Y, diciendo esto, subieron hasta su alcoba y tomaron un pequeño cofre de cristal oscuro que habían guardado para una ocasión especial. Se acercaron a la ventana de su castillo y, tomándolo en sus manos, abrieron la tapa del cofre. Sus pensamientos volaron hasta donde se encontraba su hijo y le dijeron:

- Recibe, ahora, el secreto de los secretos con todo nuestro amor, y del cofre salió, flotando, una pequeña estrella y se dirigió, rauda y veloz, hacia donde el príncipe se encontraba. A su paso, la estrella, iba dejando pequeñas chispas de luz simulando un cometa luminoso con una cauda de estrellas.

Mientras tanto, el príncipe, había escuchado las palabras de sus padres, sentía un amor profundo hacia ellos, un amor que había cambiado, de aquél que sentía cuando iniciara el viaje. En aquel entonces, su amor estaba lleno de admiración por sus padres, los veía tan grandes y tan sabios y él tan pequeño y tan inexperto, que su amor era más bien veneración. Ahora, después de todo lo que había pasado, entendía el verdadero amor, aquél que nacía de los espíritus grandes, aquél que nace de la comprensión de saber que todos somos iguales, de saber que cada uno es Dios en potencia, de saber que somos uno con todos y con todo. Su amor estaba lleno de gratitud, no únicamente a sus padres, sino al Dios infinito que le permitía entender sus secretos y sus leyes, que le permitía asomarse a esos misterios que, por tanto tiempo, rodearan a la creación, ante sus ojos.

Estaba en posesión de 9 principios, sabía que sólo faltaba uno. Cuando oyó del regalo, cuando supo el secreto de los secretos, ya no había en él la ansiedad que experimentara al inicio de su viaje, no había en él ni curiosidad, ni deseos, ni ninguna emoción, salvo aquella de sentirse uno con el universo, de saber que la Voluntad Divina se iba a cumplir a pesar de él mismo, de saber que no importara lo que pasara, de todas formas él llegaría a conocer todos los secretos del universo. Internamente sólo había paz, armonía y unidad con todos los seres de la creación. Pudo ver, con su mente, a esa estrella que se acercaba a su paso, pudo seguirla y se regocijaba observándola en toda su maravillosa existencia. El vuelo majestuoso que hacía mientras surcaba los espacios, el polvo de estrellas que iba derramando con su cauda le pareció algo infinitamente bello y sabía que venía hacia él.

Las emociones experimentadas eran tan grandes que su cuerpo le parecía infinitamente pequeño para encerrar esos sentimientos que lo embargaban. Dejó que su espíritu se expandiera, fundió su mente con todo el universo y, de esa manera, pudo, entonces retornar a esa paz y armonía total, esperó sin prisas a que la estrella terminara su viaje y, cuando hubo llegado, la estrella se posó frente a él e inesperadamente se sumergió en su frente.

Un chispazo de luz inundó todo; su mente, no fue otra cosa que una expansión finita de luces, sonido, música, aromas, vibraciones, todo creció de manera instantánea. Quiso pensar y sus pensamientos fueron luz, vibraciones, armonía, sonidos y colores. Quiso preguntarse quién era él y su voz se multiplicó en cada estrella, en cada sol, en cada ser del universo, su pregunta la hicieron instantáneamente millones de seres en todo el universo. Quiso moverse y se vio convertido en sol y, al mismo tiempo, en planetas girando a través del sol. Se vio en insecto y se vio en planta, se vio en la lluvia que caía, en el río que se escurría y en el mar que permanecía en calma. Quiso hablar y oyó el sonido de los vientos soplando a través de las selvas, el rumor del agua cuando salta entre las piedras; oyó el canto de los pájaros en los amaneceres primaverales; oyó el rumor del agua al convertirse en cascada y romper las duras rocas de la tierra; oyó el silbido de los cometas al pasar cerca de los planetas habitados.

Tal grandeza lo embargaba. Algo, como una palabra diciendo, gracias, quiso salir de su pecho y observó galaxias en colisiones cósmicas, explosiones de estrellas convertidas en supernovas, átomos fundiéndose, niños naciendo, flores abriéndose y, entonces, entendió el secreto de los secretos. Sus pensamientos eran el eco de la creación, sus acciones eran las acciones de Dios mismo, todo su ser estaba en unidad con Dios, se había convertido en una extensión de Dios.

Ahora, más que nunca, se sentía parte de ese maravilloso Dios que había creado todo lo existente, ahora sabía, que el secreto de los secretos era, que Dios mora en cada uno de sus hijos, no había forma de expresar eso, no había manera de agradecer, las palabras sobraban, las emociones, igualmente, sobraban, acababa de conocer el último secreto.

Sumergido como estaba, en esas emociones, abrió sus ojos de pronto y se encontró nuevamente con sus padres. Ahí estaban ellos frente a él y lo miraban con una dulzura infinita, sus ojos penetraban dentro de los suyos, su padre y su madre estaban dentro de él y él estaba dentro de ellos. Oyó que su padre le dijo:

- Bienvenido hijo mío, y su madre que le decía:

- Hijo mío, te esperábamos para emprender el viaje.

Sin pensarlo, el príncipe los abrazó e inconscientemente dijo:

- ¿Cuál viaje madre mía, a dónde iremos?. Y sus padres contestaron:

- ¿Tiene eso alguna importancia?.

Una gran luz inundó los 3 cuerpos, fundidos en un abrazo, y partieron en un viaje que no tenía destino.

Hermanos míos, con esto damos por terminada la historia del príncipe. En la siguiente sesión cerraré esta serie con unas palabras finales.

Por ahora dejo en ustedes mis bendiciones y mi deseo de que la luz que hoy se ha hecho en cada uno de ustedes, permanezca eternamente encendida en sus caminos por las creaciones del espíritu.

Que así sea.



DOMINGO 28 DE FEBRERO DE 1993 - 8:00 A.M.
MENSAJE RECIBIDO A TRAVES DEL HERMANO JESUS ALONSO GONZALEZ F.
SEGUNDA PARTE. Décima lección - FLORECIMIENTO DEL NIÑO INTERNO.
 

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Florecimiento del niño interno. Lección IX. (Kwan Yin)



Kwan Yin
Florecimiento del niño interno. Lección IX.


Hermanos, Yo soy KWAN YIN. Continuemos con el viaje del príncipe.

El príncipe viajaba experimentando una nueva realidad, la luz interior le permitía ver a través de la distancia y del tiempo. Había asimilado la secreta naturaleza del Amor y de la Justicia; había aprendido que son las 2 grandes fuerzas que regulan la armonía de las esferas.

Ahora, absorbido por esa luz que provenía de su interior, viajaba por el espacio experimentando una armonía increíble; se sentía en unidad con todos los seres creados, su mente percibía señales de todos los rincones del universo; bastaba con que su voluntad lo deseara, para observar claramente lo que estaba pasando en cualquier rincón de la creación. Recordó una vez más, sus experiencias anteriores, cómo los seres, con los que se había topado, parecían conocer exactamente todo por lo que él había pasado; ahora entendía el poder de la iluminación, era ese secreto poder que le permitía establecer el contacto con todas las cosas creadas.

A lo lejos vio una nave que cruzaba por su camino, perpendicularmente, fijó su mente en la nave y, en forma inmediata, aparecieron imágenes en su cerebro, vio a un ser que partía en busca de los 10 principios del universo; se dio cuenta que ya había encontrado los primeros 3; pudo observar claramente lo similar de sus experiencias con aquellas por las que había pasado él mismo; observó la agitación en que se encontraba y quiso intervenir; alzó su petición al espacio diciendo así:

- Dios infinito, he descubierto a un hermano que viaja en busca de los mismos secretos por los que yo he partido, permíteme auxiliarlo en su camino. Esa voz que proviene de todas partes y que habla sin ruidos, le contestó:

- Sea como tú lo quieres, hazlo. Y, así, el príncipe, habiendo obtenido el permiso, se hizo presente en la mente de ese ser y le habó así:

- Hermano mío, sé que tu corazón se agita por las emociones de tu viaje, sólo vine a decirte que la meta que tanto anhelas, sin duda la alcanzarás, no importa los peligros que tengas que cruzar, ni los seres con los que te tengas que enfrentar, el universo es tuyo y los secretos te pertenecen, no lo olvides.

Vio claramente cómo el ser se asombraba por esa voz y que lanzaba miles de preguntas en su mente.

- ¿Quién eres, dónde estás, cómo me conoces?. Y el príncipe le respondía:

- Soy uno contigo, he estado siempre contigo y lo estaré por toda la eternidad; como tú, yo también inicié un viaje, tal vez haya encontrado algunas cosas que a ti te falta descubrir, pero ten la confianza que, algún día, tú harás lo mismo que yo. El ser le preguntó desesperado.

- ¿Por qué no me revelas de una vez todos los principios, si a fin de cuentas los he de descubrir tarde o temprano?. El príncipe le contestó:

- Por la misma razón por la que una semilla tiene que esperar el tiempo necesario para su crecimiento; por la misma razón que los niños nacen niños y tarda un tiempo en que se conviertan en adultos; por la misma razón que los planetas se mantienen girando eternamente, unos alrededor de otros; por la misma razón por la que nosotros hemos de viajar y nuestros padres lo hicieron y nuestros abuelos igualmente, todos en busca de estas leyes universales.

Después de un silencio, el príncipe lo dejó sumergido en sus meditaciones mientras él seguía el camino. Mientras su nave viajaba hacia ningún lado su mente iba pensando:

¡Qué extraño es el universo, increíblemente rico en planetas, estrellas y galaxias, en seres extraños, en criaturas diferentes, pero qué inmensamente mayor es la realidad interior!, ese universo que nos conecta desde adentro de nosotros mismos con todos los seres de la creación. Decidió parar su nave en un planeta que, sin prisas, giraba lentamente alrededor de un maravilloso sol.

Cuando hubo descendido a su superficie, salió de su nave y se sentó, observó a su alrededor, e interiormente se conectó con la esencia del planeta y observó su historia, su evolución, se dio cuenta de su presente, se dio cuenta que estaba desierto de seres inteligentes, ahí sólo moraban seres de otros reinos inferiores, plantas, piedras y el mismo planeta. Haciendo la conexión con el destino del planeta, miró hacia el futuro y observó que unas razas hacían su aparición en la superficie de ese planeta; observó cómo esas razas empezaban a juntarse en colonias y después en ciudades; vio que se formaban grandes pueblos y organizaban sus derechos y reponsabilidades para formar una sociedad de armonía; vio que recibían asistencia de los hermanos mayores del espacio, que les mostraban cuáles eran los principios sobre los cuáles deberían regir su humanidad; vio que esos seres alcanzaban grandes dones en el dominio de los elementos, a través de algo que ellos llamaban ciencia; vio que todos ellos eran felices hasta que, de pronto, llegó una semilla del espacio, un ser de otro planeta aterrizó en su superficie. Después de ese ser siguieron otros muchos. Esos seres, provenientes de otro planeta, introdujeron el germen del odio y de las guerras, de la envidia, el egoísmo y vio, cómo la humanidad empezaba a corromperse y vio, cómo, lo que antes era total armonía, empezaba ahora a convertirse en desolación y tristeza. Nuevamente el príncipe quiso intervenir y lanzó su petición al espacio:

- Dios mío, no puedo permitir que esto le pase al planeta, no puedo permitir que esta humanidad que era todo armonía se vea contaminada por seres de otros planetas. ¿Qué puedo hacer?.

Esa voz que provenía de todas partes le contestó:

- Respetar la Voluntad Divina. El príncipe, extrañado, contestó:

- Pero, ¿no es la Voluntad Divina mantener el orden y la armonía?.

- La Voluntad Divina es permitir que las criaturas aprendan a alcanzar la armonía de todo lo que existe.

- Pero, ¿no es éste un triunfo de las fuerzas obscuras?, ¿no es éste un hecho que va en contra de la evolución del universo?.

- Lo que tú has observado es una consecución de la voluntad divina, sin duda no es el propósito último, pero es el resultado del ejercicio de su libre albedrío. ¿Por qué no observas más adelante?.

El príncipe nuevamente unió su mente a la esencia del planeta y saltó siglos más adelante en su historia y vio que el planeta había sufrido una gran destrucción, había habido guerras que habían involucrado a toda la humanidad; vio cómo de las cenizas surgían niños y jóvenes sobrevivientes; vio a las madres que, mientras lloraban enterrando los cuerpos de sus seres queridos, tomaban las manos de sus hijos y les decían: esto es lo que deja la guerra; si algún día tienes oportunidad, lucha, pero no con las armas, lucha por la razón y lleva la armonía y la esperanza a todos los lugares por donde pases. Vio que los jóvenes formaban una nueva generación; vio que protestaban en contra de la guerra; vio cómo se unían unos con otros hasta formar una gran fuerza, que, en su momento, pudo restablecer la armonía de todos los pueblos. Quiso ver más hacia el futuro y vio que esos seres empezaban a alcanzar nuevos horizontes de unidad y de armonía y la guerra había quedado en el pasado como una amarga lección para esas humanidades.

El príncipe nuevamente lanzó su voz al cielo diciendo:

- Gracias Dios mío, hoy he aprendido que la Voluntad Divina triunfa en todas las cosas. Hoy he aprendido que la Voluntad Divina busca la armonía de todos los seres en un tiempo final y no inmediatamente. Una voz familiar para él le contestó:

- Hijo mío, el noveno principio, la Voluntad Divina no es sino el reultado de la herencia que Dios ha puesto en cada cosa creada como semillas que darán fruto a su debido tiempo y los llevarán a manifestar toda la grandeza del universo, toda su armonía, toda su paz.

La Voluntad Divina se cumple aunque, en ocasiones, el hombre parezca transgredirla. Este es el noveno principio, no lo olvides. La Iluminación te conectó con todos los seres del universo, ahora, la Voluntad, te permite entender que para Dios, el tiempo, el espacio y las pequeñas circunstancias de la vida no tienen valor; la inmensidad, la eternidad, la unidad de todas las cosas, son realmente el interés de Dios. Bienaventurados nosotros porque estamos con El, no existe nadie fuera de Dios. No lo olvides hijo mío, prosigue tu viaje porque la meta se acerca cada vez más rápidamente.

El príncipe se emocionó intensamente; de sus ojos empezaron a rodar lágrimas y ahora se sentía poseedor de secretos nunca antes sospechados. Supo que no importaba cuál hubiera sido el camino que él tomara en su nave, de todas formas la Voluntad Divina se cumliría. Supo que no importaba cuáles fueran sus pensamientos o sus deseos, o de cómo llevar su vida, la Voluntad Divina se cumpliría al final, de todas formas. Supo que las desavenencias y las desarmonías que observara en esos mundos, los conflictos en que estaba sumergido el viajero, sus propios problemas, sus interrogantes y todo eso que él sentía cotidianamente, no eran sino una consecuencia de las Leyes Divinas actuando sobre cada ser, pero que, al final, la Voluntad Divina se cumpliría tarde o temprano.

Lleno de esa inmensidad, partió en su nave dejando que tomara cualquier dirección.

Mis bendiciones quedan en ustedes y me despido.

Que la luz del Padre ilumine sus pasos eternamente.



DOMINGO 21 DE FEBRERO DE 1993 - 8:00 A.M.
MENSAJE RECIBIDO A TRAVES DEL HERMANO JESUS ALONSO GONZALEZ F.
SEGUNDA PARTE Novena lección - FLORECIMIENTO DEL NIÑO INTERNO

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sábado, 2 de julio de 2016

Sobre el Festival Wesak y la Meditación. Cap. 2 (V.B. Anglada)



V.B. Anglada
Sobre el Festival Wesak y la Meditación. II


Todos estamos pues en esta especie de carisma místico que nos permite representar igual que Cristo, igual que cualquier Maestro, un drama positivo de realización en el mundo donde vivimos, pues así es la ley; y si son doce los discípulos de Cristo, tal como se nos dice en el concepto cristiano, tengamos en cuenta de que desde el momento en que el cristianismo primitivo era realmente esotérico y que todos sus símbolos son realmente esotéricos, y al ser esotéricos se quiere decir que no están en oposición con ninguna otra creencia o religión de ningún aspecto determinado en el mundo, es porque no hay religión que en el fondo no guste al Padre, al Padre o al Hijo, unos por el amor y otros por la voluntad. Otra fracción busca a Dios por el entendimiento, por la comprensión, por el ejercicio de la inteligencia, pero desde el momento en que nos damos cuenta de que realmente el esoterismo no es una nueva religión sino que es la esencia mística de todas las religiones, podemos abarcar dentro de su contexto todas las grandes religiones del mundo y ver que en el fondo todas están persiguiendo lo mismo; y además, que todas las religiones principales tienen idénticos símbolos.

El símbolo de Cristo y los apóstoles no es ni más ni menos que el símbolo del Sol y las doce Constelaciones Zodiacales, es decir, que encontramos el misticismo en todo, y los misterios del cristianismo no son otra cosa que lo que en esoterismo se llama las Iniciaciones o las Iluminaciones progresivas. Y esto nos lleva progresivamente a distinguir que cuando se habla de los aspectos trinos del hombre, de la mente, del amor y de su voluntad, nos estamos refiriendo que en el hombre debe existir forzosamente una atracción mística hacia lo superior en forma de integración que hace que su mente, su corazón y su voluntad, plenamente de acuerdo, están destinados a demostrar la Voluntad de Dios. Y que cada vez que Buda renueva, por ejemplo, como en el día de hoy o mejor dicho anteayer en la Luna llena del signo de Tauro, la resolución de llevar equilibrio al mundo, toda aquella persona de buena voluntad que esté abierta a estas influencias cósmicas puede empezar a edificar el edificio o la estructura de su propio condicionamiento psicológico en libertad de acción, y que puede desde este punto convertirse en un agente creador de la divinidad, es decir, lo que podíamos decir: discípulo no solamente aquel número doce que nos cita históricamente la religión cristiana. Es discípulo toda aquella persona capaz de amar y servir a sus semejantes; es decir, capaz de interpretar la Voluntad de Dios en forma amorosa e inteligente. Desde este punto de vista, ya podemos extender el razonamiento a todas las zonas vitales de la humanidad. ¿Por qué?... Porque realmente estaremos hurgando constantemente en el corazón de Dios, o en su inteligencia creadora, o en los arcanos de su voluntad infinita en cuanto estemos tratando de descubrir un hecho en la naturaleza, o bien, de ayudar a una persona en necesidad.

La meditación, tal como la comprendemos, tal como tratamos de ejercitarla, es el instrumento más adecuado de conexión con la voluntad superior, y si esto se realiza en grupo, se sobreentiende que en ese grupo habrá un ejercicio de la voluntad de Dios en tanto exista integración. Y la integración no es el estar atentos simplemente cuando estemos hablando o discutiendo algún tema esotérico, sino cuando llenos de unción hagamos el firme propósito de ponernos en contacto con el Yo superior y establecer así contacto con un aspecto del Padre. Entonces, con ese aspecto del Padre que hayamos conquistado en un momento de la meditación, se creará en nuestro corazón la semilla o la levadura de lo eterno; y desde aquí empezará el ejercicio de una nueva vida para nosotros, al extremo de que existirá una transformación constante sin que lo queramos y sin que lo pretendamos.

Existe algo de la propia esencia de la divinidad tratando de llegar a un cumplimiento, y cuando exista un número suficiente de personas que a través de la meditación, del estudio, o bien del servicio, hayan logrado establecer ese contacto, se establecerá en la Tierra el germen de una nueva situación. Porque esto no vamos a lograrlo cambiando las estructuras sociales, no vamos a lograr que la voluntad de Dios llegue a los hombres solamente cambiando los ornamentos de lo que hasta aquí hemos ido edificando, sino que hay que reformar estructura partiendo de la propia estructura individual. De no ser así, de nada nos sirve el tener un gran aprecio por la divinidad y tratar de revelarla a través de un corazón muy amante y muy místico. Se trata, como verán, de un trabajo lento que es el trabajo de pulir los ornamentos del cáliz, preparando el día en que el Verbo podrá ocupar plenamente este cáliz, y entonces elevar gozosamente la copa hacia arriba y decir: “Padre, hágase en mí tu santa Voluntad”. Esta palabra sagrada, ya es la última que puede pronunciar el hombre al llegar al pináculo, digamos, de la perfección. Solamente puede hacer que la voluntad del Padre sea en sí, cuando llegado el momento en que ha pulido el cáliz de tal manera que su deseo ya no está contaminado con nada de cuanto le rodea.

Es decir, seguir el imperio místico de aquellas palabras sagradas: “Vivimos en el mundo, pero no somos del mundo”, lo cual quiere significar también que vivir en el mundo sin ser del mundo exige una completa donación de la pequeña voluntad que somos nosotros en la Voluntad del Padre, y que todo el amor que tengamos en el corazón sea capaz de romper la vasija de lo que nos mantiene en lo habitual, en lo personal, para hendirse progresivamente en las entrañas de lo eterno, en donde existe el sentimiento de unidad, y que términos como la familia, el concepto de amigo, el concepto de grupo, el concepto de unidad, tendrán un valor mucho más extenso, más amplio y más útil que el que tenemos hasta ahora en la actualidad, porque fíjense ustedes que hemos hablado del amor, de la justicia, no hemos hablado del amor del sentimiento. Consideremos hoy, al menos hoy, que el amor por las cosas y por las personas ha desaparecido y que solamente queda en nosotros el amor por Dios, lo cual significa que tendremos que realizar un esfuerzo supremo para surgir como el Ave Fénix de las cenizas de nosotros mismos buscando algo que todavía no forma parte del contexto de la evolución de la humanidad. Llegando a este punto, veremos que tal como ejercitamos el amor o la inteligencia en el mundo actual es falso desde el punto de vista del Padre, porque estamos apegados a las cosas y a los valores; y si vemos nosotros, por ejemplo, que existe un sacrificio constante de la divinidad enviando época tras época, civilización tras civilización, a alguno de sus hijos avanzados, alguno de sus avatares, para instruirnos y darnos fe de la Presencia divina para testificar el que “Cristo en ti, esperanza de gloria”, que constantemente estamos buscando, nuestra reorganización mental y nuestro sentido de valores tendrá que dar un cambio completo sobre sus ejes tradicionales y dirigir la vista hacia una cosa nueva que se presenta en lontananza. Una perspectiva nueva para cuya conquista todavía no tenemos nociones mentales.

Podemos así, de esta manera, ejercer la vida dentro del nuevo campo magnético de situaciones, hasta el punto de que si transformamos nuestra vida de acuerdo con esos valores nuevos que ya empezamos ahora a ejercer, toda la problemática de la vida social tenderá a sufrir una gran transformación, quizá no hablaremos de fraternidad, de moral ni de ética, que son palabras, tampoco hablaremos de Dios y de paz, ni de fecundidad creadora, quizá no diremos nada, pero el amor de Dios estará en nosotros actuando con justicia, porque se pierde mucho tiempo hablando del amor de Dios, como se pierde mucho tiempo tratando de ejercer el amor de Dios a través de lo inmediato, lo más difícil es liberarse del sentido inmediato de valores y pensar o crear los caminos que conducen a la meta más lejana. Al llegar a este punto toda la problemática de la existencia cambia, cambia radicalmente hasta el punto que todo cuanto hasta aquí hemos conocido carece completamente de valor, viene una reorientación absoluta hacia los misterios de gracia que son, como comprenderán, cosas desconocidas todavía para nuestra mente humana, para llegar finalmente a la conclusión de que el único ser que puede expresar amor en su máxima integridad es Aquél que creó el planeta a su imagen y semejanza. Y naturalmente estamos dirigiendo la mirada apuntando hacia la meta más lejana, hacia el centro superior de la cabeza, como podíamos decir. Hacia Shamballa, allí en donde la voluntad de Dios no solamente es ejercida sino conocida, sino que (también) es convenientemente interpretada y a través de la cual nos viene todo el apoyo que necesitamos; y que es de allí precisamente de donde proceden todos y cada uno de los grandes avatares que la civilización en marcha necesita para llegar a sus cauces definitivos.

Meditación, contemplación, todo cuanto en nuestro corazón tiene algo de místico y que tienda necesariamente a un silencio de comprensión, se basa precisamente en la comprensión ya acabada de este concepto de que solamente amamos con una pequeña parte del ser, que sólo sentimos con una débil fracción de nosotros mismos, que estamos tratando de llegar a un punto en donde la vida nos tiene sujetos ya, y que al tenernos sujetos nos impide continuar marchando. Al llegar a este punto de comprensión viene el desapego, el cual se realiza por el esfuerzo sistemático de pulir, como decíamos antes, las estructuras, no las estructuras externas, las estructuras de la sociedad que nos rodea, sino las estructuras o andamiajes en donde se apoya nuestro “yo”, nuestro pequeño “yo”, lleno de satisfacciones y lleno de apego por lo inmediato. Naturalmente, si tratamos de arrancar algo que está apegado a nuestro concepto psicológico sufriremos, ahí viene precisamente la deuda de sacrificio que tenemos con los grandes seres, puesto que con su ejemplo, con la testificación de su trabajo, nos han dado la norma y la medida de cuanto deberemos realizar para hacer y llegar a aquello que ellos hicieron y a donde ellos llegaron.

Es decir, que la meditación, la llegada de estas energías que invocaremos, todo el poder místico que está encendiéndose a nuestro alrededor, el silencio de esta aura que nos rodea, que contiene los gérmenes de la meditación de aquellos que a través del tiempo llegaron a las alturas, debe llegar a un momento en que lo podamos realizar no solamente en grupo, sino en forma individual, a fin de que podamos ser cada vez más conscientes no sólo de las cosas, no sólo de las personas que nos rodean, sino místicamente de nosotros mismos, porque el trabajo no es hacia fuera sino que es hacia adentro. La música de la meditación viene siempre por el contacto con el ser interior, una vez en contacto con este ser, una vez nos demos cuenta de la gloriosa eficacia de su contacto, es cuando podemos empezar a trabajar y es cuando podemos decir realmente: “Mi meditación ha sido fructífera”.

Y con respecto a los planes de los grandes seres que llegaron antes que nosotros a culminar un estado de evolución, antes de poder interpretar la voluntad de Dios a través de Cristo en nuestro planeta y poder así ejercitar un poco en la medida que podamos el amor de su corazón, o hasta aquel punto mágico en que nuestra mente haya adquirido la certeza de las cosas del Reino; hasta este punto estaremos solamente marchando, o tratando de marchar de acuerdo con el principio que nos exigen las jerarquías, y sin darnos cuenta, esta jerarquía se convertirá en el centro de nuestras miradas y en el centro de todos los esfuerzos y de todas nuestras resoluciones. Es decir, nada de lo que podamos recoger tiene un valor total si lo aprendemos como una conquista de nuestro ánimo o como una conquista de exterior constantemente volcado hacia deseos y conquistas, sino que debe ser en todo momento una interpretación exacta de desapego, de desapego de valores, porque se llegará a un punto (en el) que nos daremos cuenta que lo que más nos separa del corazón de Dios es el deseo de llegar a Dios. Ya esto es una etapa avanzada en la cual tendrá que utilizarse por vez primera, dentro de la existencia planetaria en el ser humano, la espada de la justicia. Solamente la espada de la justicia puede romper los lazos que nos apegan a las cosas y a las personas; y esto es una cosa que, tarde o temprano, deberemos realizar, puesto que en esta especie de amor no hay duda ni confusión, existe la certeza, y con la certeza, el imperio de una fuerza que nos hace más grandes y más dignos de lo que hemos sido hasta este momento.

Les sugeriría la meditación y después, si acaso, un poco de coloquio, ¿qué les parece? Porque si hacemos el coloquio ahora, al haber muchos razonamientos habría un poco de confusión, en cuanto que partiendo de esta idea que he analizado solamente como vía de preparación para la meditación, empecemos a divagar, entonces existiría un poco de desequilibrio en el ambiente. Podíamos ahora aprovechar este momento de místico silencio para la meditación y después...

(Se hace la meditación)

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Sobre el Festival Wesak y la Meditación. Cap. 1 (V.B. Anglada)






V.B. Anglada
Sobre el Festival Wesak y la Meditación. I


Conversaciones Esotéricas

Vicente. – Durante el Año Solar; o sea, el tiempo que tarda nuestra Tierra en dar una vuelta completa alrededor del Sol, se producen cíclicamente tres acontecimientos que, a la vista del esoterista, tienen una importancia capital, puesto que se trata de tres grandes festivales que, con el tiempo, serán una especie de unificación de la mente y los corazones de los seres humanos.

Se trata primero de la festividad de Pascua, que es una festividad auténticamente cristiana y en donde se exalta la elevación de Cristo o la ascensión a los cielos, tal como se dice místicamente, y que tiene por objeto que la humanidad se dé cuenta de aquella frase sacramental - “Cristo en ti, esperanza de gloria”- en ascensión permanente. El segundo gran festival coincidente con la luna llena de Tauro, es precisamente el llamado festival de Wesak, una fiesta auténticamente oriental en la que se ensalza la gloriosa figura de Buda.

Y no sólo esto sino que así como, por ejemplo, (en) la festividad de Pascua o la exaltación en la luna llena de Aries, se tiene en cuenta un acontecimiento pasado cual es la ascensión de Cristo como dato histórico, el festival de Wesak tiene su importancia porque se trata de un acontecimiento actual, mediante el cual y siguiendo (tal como se dice en los libros santos) los dictados de su corazón, Buda desciende anualmente a la Tierra desde los altos lugares, en donde su elevada concepción espiritual del Cosmos lo ha llevado, a bendecir a todos los seres humanos. 

Por lo tanto, como precisamente él en un acto de sacrificio desciende, hablando simbólicamente, puesto que en el espacio no existe arriba ni abajo, pero si podemos decir (que) toma conciencia de un estado que pertenece a los seres humanos y que desde allí distribuye la fuerza cósmica con destino a la Tierra, estaremos en el buen camino de la comprensión. 
Es decir, que el acto de hoy que preparará a la humanidad para todo un año de invocación y evocación espirituales, tiene por objeto que la persona humana, la psicología del hombre, llegue a interpretar adecuadamente los ritmos cíclicos del tiempo y a darse cuenta también de que el Universo y el planeta, y todo el contenido planetario son solidarios; que no existe, ni ha existido, ni jamás existirá separación alguna.

Esto es precisamente lo que Buda trae cada año con su celestial bendición: el sentido de unificación, el sentido de comunión, tal como se dice que es la comunión de todos los hombres y mujeres de buena voluntad que están tratando de resolver la incógnita terrible de su vida: ¿Quién soy, de dónde vengo y adónde voy?..., y que, además, tienen presente que todos constituimos parte de una sola humanidad y que únicamente el principio de fraternidad es el que está actuando en la Tierra constantemente aunque no nos demos cuenta.

Y la preparación mística de Cristo ascendiendo a los cielos como dato histórico, y la bendición anual de Buda; es decir, que el festival occidental del cristianismo y el festival oriental del budismo, le dan luz a una nueva concepción de la vida y a un nuevo tipo de festival: el festival que se llama de la Humanidad o de la Gran Invocación, o de la invocación de los seres superiores. Es decir, que la preparación que realizamos durante los tres primeros meses del año a través de las lunas llenas de Aries, de Tauro y de Géminis, será de un ritmo creciente y, con el tiempo, participará de este festival la humanidad entera y ya no sólo una fracción de creyentes de no importa qué religión, ya sea la cristiana o la budista, pues esencialmente, si el hombre es uno con la divinidad, no puede existir en el hombre una clase determinada de religión sin que se atenten los principios de unidad, al menos desde el punto de vista esotérico es así. 

Y si existe comprensión desde el principio de vinculación cósmica con todo cuanto existe, entonces la religión tendrá solamente el interés de un dato pictórico dentro de la conciencia que nos servirá quizá de atalaya para ver quizá un poco mejor el camino; pero, realmente, lo que se intenta con los festivales, precisamente con los festivales que están de acuerdo con los principios jerárquicos de ritmos de fuerza o de ciclos de fuerza, como son, por ejemplo, el culto a la divinidad en los momentos cíclicos del plenilunio o cuando se están estudiando por los grandes esoteristas la influencia de las constelaciones sobre el planeta, no solamente como un dato zoológico, sino más bien con un sentido de la vida, de unificación, del cual participa todo cuanto hemos aprendido a través del cristianismo y también las explicaciones budistas a través de lo que significa la redención del hombre.

Se nos dice, por ejemplo, que Cristo vino a traer el amor de Dios, porque en el planeta, si alguien representa con toda genuidad, con la totalidad de su corazón, la plenitud del desapego y la más exquisita de las devociones hacia el Padre, es Cristo; y si algún ser ha habido en la Tierra capaz de interpretar a Dios desde un punto de vista iluminado, ha sido Buda; y teniendo presente que solamente el equilibrio de la razón y del amor, que solamente cuando estén identificados plenamente Oriente y Occidente; y que cuando el hombre, como tantas veces hemos dicho, llegue a pensar con el corazón y a sentir con su mente, se producirá en la Tierra este gran equilibrio que la Jerarquía y Shamballa están esperando desde el principio mismo de lo que es la humanidad.

Así que toda meditación en la cual estamos tratando de hurgar en los destinos cíclicos del tiempo, tratando de resolver la incógnita punzante y dolorosa de toda vida, buscando este equilibrio que debe traernos la paz que no tenemos, que debe hacer que nos desprendamos de la costra de la pasión y del apego y que finalmente nos lleve a adorar en su pureza infinita al Padre del cual procedemos, entonces, toda la concepción histórica de la vida tiene que sufrir una gran transformación. Tiene que existir una razón de ser superior que nos debe progresivamente atrapar por todos los medios, de unificar nuestro corazón y nuestra mente con la mente y el corazón de todos los que nos rodean, para llegar así finalmente a una etapa mística denominada Iniciación o Iluminación, tal es el secreto de síntesis que el hombre trata constantemente de adquirir y de resolver dentro de su mente y su corazón.

La festividad de hoy, de exaltación del aspecto superior del hombre, tratando definidamente de trabajar conscientemente también para el Plan que su Padre desde los altos lugares ha planeado para nosotros, (tratar) de resolver la incógnita de toda vida y (tratar) de crear para la humanidad, testificando la presencia de que “el Cristo en ti, esperanza de gloria”, un arquetipo de tipo superior, es el porqué existen las reuniones de luna llena, para que de esta manera se pueda participar más ampliamente del sentido de la bendición búdica. 

Si decimos que Buda desciende a la Tierra siguiendo el imperioso dictado de su corazón, siguiendo uno de los caminos que él ha elegido para servir los planes del Padre eterno (en este caso el Logos Solar); y (si decimos) que la humanidad cada vez va siendo más consciente de esa etapa mística de su propia vida psicológica, y si llega a comprender que la Jerarquía, los seres humanos y el más elevado centro planetario de Shamballa, en donde la voluntad de Dios es conocida, deben llegar a un equilibrio perfecto, se darán cuenta de la importancia de esta bendición búdica, pues Buda, por su elevación, por su sentido exacto, sincrónico, de su voluntad con la Voluntad del Padre, por haber adquirido el poder planetario de emerger de lo más hondo hasta adquirir la certeza de lo infinito; y que desde allí y por el imperio de su propia voluntad, y repito, siguiendo los dictados de su corazón, se sacrifica anualmente para llevar a nosotros, cual un Prometeo nuevo de lo cósmico, la luz de los altos lugares. Es para que la humanidad renueve también, año tras año, su propósito de amar y de servir los planes de la divinidad. Ahí está, que una meditación cíclica, solamente con el objeto de sacudirnos un poco de la modorra de lo que significa el ajetreo de la vida cotidiana; de salir de este ritmo que nos va encadenando progresivamente a esta era técnica que estamos viviendo, o bien, solamente el efecto de la voluntad de ser más consciente cada día de la fuerza viva que le da el imperio sobre las sombras que nos rodean, ya es de sí de importancia capital por cuanto cada meditación, cada acto de veneración o de aspiración superior es ante todo (esto lo venimos diciendo constantemente) un acto de servicio. 
Un acto de revelación en nosotros de la Voluntad de Aquél que está más allá y por encima de nosotros.

Esto, ustedes me dirán, y tendrán razón, son palabras. 

Palabras que tendrán el significado que cada cual les asigne dentro de su mente y su corazón, (esto no ha de ser así) por más que estuviese convencido de la realidad de este acontecimiento (que realmente lo estoy) sino porque cada persona por su propia ley tiene que comprobar, tiene que experimentar la Voluntad del Padre en su propia vida antes de que no se dé cuenta de cual ha de ser el camino que tiene que seguir. 
Y también decir que no basta escuchar ni leer, que no es necesario que la persona sepa mucho esoterismo, porque se le ha dicho que el esoterismo con sus conocimientos puede alegarle más luz y más poder; sino porque el amor que siente por las cosas y el amor que siente por los demás debe ser tan grande que debe tener primacía sobre todo cuanto tiene como contexto psicológico, para de esta manera llegar a penetrar los destinos del Padre, lo cual quiere significar que no se llega al Padre por el propio impulso de la personalidad sino que se llega al Padre por el Hijo, el Hijo es el amor del corazón. 
Y si se pone énfasis en que debemos comprendernos los unos a los otros, porque si no hay comprensión no podemos tener un místico sentido del amor, y si sabemos también que solamente por este amor que podamos sentir podemos comprender en su justa y acabada medida la voluntad superior, entonces es cuando penetramos audazmente en el sentido meditativo de la vida. Y cuando estemos en meditación, ya de buen principio estamos educiendo, estamos desarrollando en nosotros una actividad mayor de servicio en conexión con los grandes seres del sistema.

Por lo cual, una meditación sostenida es de contacto siempre con la divinidad; y esto es lo que hay que tratar de buscar, sintiendo mucho en el corazón este inmenso deseo por la fuerza de un propósito superior, y comprender que la Jerarquía es una ley en nuestro universo, de la misma manera que una ley de nuestro universo es el principio hermético de analogía por la cual, si una persona llega a conocerse mucho a sí misma, comprenderá muy bien a Dios, y que cuando los griegos en el templo de Delfos habían puesto aquel axioma de “Conócete hombre a ti mismo”, se le estaba diciendo: “En la medida que te estés reconociendo a ti mismo, estás reconociendo los planes de la Divinidad, y por lo tanto, ya no serás un hombre como los demás; vivirás en el mundo sin ser del mundo”, para ser más exactos y repitiendo las palabras de Cristo. Porque la persona que se auto reconoce en toda su intensidad, se comprenderá en todos sus niveles de actividad y tratará de ser correcto en cada uno de estos niveles. Se dará cuenta también de que siendo la vida una Jerarquía en funciones y que de la Jerarquía se destila el hálito de este Plan que los Maestros conocen y sirven; y que en la medida que sirvamos este Plan se nos ensanchará la visión y será más elevada la perspectiva.

Entonces, llegaremos a una consecuencia de que si realmente en una meditación de Luna llena, en la cual ya de un principio se les dice: “Se trata de un hecho actual el que Buda, el gran Iluminado, desciende por su propia voluntad y siguiendo la ley de su corazón, a la Tierra, procedente de los altos lugares del sistema en donde, por su propia sutilidad, debe estar por su jerarquía, y por la misma Jerarquía en funciones hay un sacrificio que se renueva año tras año para llevarnos el mensaje del Padre”. Pues ante todo, siguiendo la Ley de Jerarquía, sabemos esotéricamente que la Jerarquía de los Maestros con Cristo a la cabeza y Shamballa, en donde “La Voluntad de Dios es conocida”, este lugar más sagrado del planeta, el único que puede servir de intermediario directo es precisamente el señor Buda.

Y que se sobreentiende que cuando descendiendo o, si ustedes prefieren otra palabra, haciendo conciencia en otro nivel superior más asequible a nosotros, renueva año tras año su bendición al mundo, significa no sólo que nos trae una energía propia de la Jerarquía en función de amor, sino que nos trae otra clase de amor desconocido en el planeta: el amor por la justicia o el amor de la justicia que debe hendir, como se dice en los libros sagrados, su espada en las entrañas del cumplimiento planetario. Por lo cual se nos dice, que si la festividad máxima del año es Wesak, o, es decir, la fiesta que celebramos hoy, es porque cada día es más necesaria la voluntad del hombre para que pueda dignificar su amor, que cada vez el amor esté más libre del conjuro del deseo; que si el amor está libre del deseo, automáticamente se convierte en algo superior a lo que entendemos por amor, se convierte en justicia y en cumplimiento, en resolución. Es decir, se convierte en voluntad.

Hasta aquí, separábamos dentro de la conciencia, la inteligencia, el amor y la voluntad, desde el momento en que existe integración, se da uno cuenta que no existe la separación, sino que existen solamente modalidades vibratorias de un solo aspecto. Un solo aspecto que se llama la Voluntad de Dios de manifestarse a través del Universo, utilizando el amor de un aspecto de Sí mismo e interpretando estas cosas del amor en función de inteligencia creadora, por lo cual, hemos visto que existe un proceso de descenso de la divinidad con respecto al ser humano y esto se llama el sentido de descenso del Espíritu Santo. Existe por parte del ser humano una tendencia infinita a seguir los dictados de su corazón y a fortalecer constantemente su mente y su entendimiento, lo cual significa que tiene dos caminos abiertos ante sí: el camino que va recto dentro al corazón y el que asciende hacia arriba a la cabeza, creando así un nuevo tipo de expresión que, podemos decir, es el que va a actualizar el hombre de la Nueva Era.

Todo cuanto estamos realizando en estos momentos de meditación no es ni más ni menos que un deseo infinito del Creador a través de todos y cada uno de nosotros, y en el momento en que se cumple la Voluntad a través de nosotros se define en el hombre el ser realizado, un discípulo de un Maestro, alguien en quien se puede confiar como un testimonio de gracia, y desde el momento en que podemos confiar en un hombre por el testimonio de gracia de su presencia, siguiendo los dictados de que “por sus frutos son reconocidos” (las cualidades de un árbol), entonces sabemos que existen en el planeta actual personas que tienen esta fuerza, este Poder de poder conectarse conscientemente con el Corazón de Dios, y que pueden llevar a la Tierra un cumplimiento planetario para llevarle al mundo aquello que Cristo define con “la sal de la Tierra”.

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¿Cómo Podemos Cambiar al Mundo?.



Saint Germain
¿Cómo Podemos Cambiar al Mundo?.


¿Cómo Podemos Cambiar al Mundo? Maestro Saint Germain canalizado por Natalie Glasson

Queridos y Amados Seres de Luz de la Tierra. Mucho Amor y respeto os son enviados a través de mi Ser desde las amorosas Almas del Universo del Creador, vuestros amigos álmicos y vuestra Familia Álmica. En vuestras actuales vidas sois enormemente apoyados; y queremos que sepáis que os estamos guiando para que continuéis entrando en el desarrollo de vuestro propósito Divino en la Tierra. Quizá tú no entiendas tu propósito, pero con el más profundo Amor te diremos que estás caminando y existiendo ahora como tu propósito Divino, en este mismo momento. La aceptación de que ahora existes como tu propósito y que tu propósito es tu existencia, te otorgará una gran riqueza de discernimientos para entrar en ellos desde tu Alma. Frecuentemente podemos tener acceso al más profundo conocimiento del Alma por medio de la alegría, en lugar de esforzándonos. Por favor, permítete abrirte completamente para recibir el Amor que fluye desde tu Familia y desde el Universo del Creador; queremos recargarte, re-energizarte e inspirarte con la Luz más brillante y con las más veloces vibraciones, para que puedas existir en remembranza del Creador sobre la Tierra.

En un tiempo en la Tierra en el cual la confusión es prominente, quiero manifestar alguna claridad y discernimientos del Creador. Sois conscientes de que desde 2012 habéis pasado por un cambio mayor en la Tierra y en todos vuestros cuerpos energéticos; esto es algo a lo cual os estáis ajustando en cada momento de vuestra realidad. Pequeños ajustes permiten que ocurran con relativa facilidad grandes cambios de consciencia y vibración energética. Incluso mientras estos cambios tienen lugar dentro de tu Ser, manifestando acceso a mayor expansión y realización de niveles superiores de consciencia, puedes mirar más allá de ti preguntándote cuándo florecerán en tu realidad los signos del cambio. Es mi deseo hablar contigo para ofrecerte alguna iluminación concerniente a cómo podemos cambiar al Mundo. Notarás que opto por sugerir que nosotros como un colectivo unificado, hablando de todos en la Tierra y en los planos internos, podemos alterar la realidad de la Tierra. Tú solo no puedes alterar el Mundo; es algo para ser logrado como una unidad y en Unicidad con Todo Lo Que Es el Creador. Las vibraciones de Amor del Universo del Creador están fluyendo hacia vosotros a través de mi Ser; queremos que sepáis que estáis conectados y unificados como Uno con nosotros; consecuentemente, podemos ayudar y apoyar muchas transiciones en la Tierra a través de vosotros. Es valioso cuando muchos de vosotros en la Tierra con mentes afines os reunís con la intención de hacer una diferencia en la Tierra, pero entendemos que por muchas razones esto no siempre puede ser posible; por favor sabed que podéis desempeñar un papel Divino en traer el cambio a la Tierra; y que estamos aquí para apoyaros, actuando como un grupo en Unicidad con vosotros para manifestar poderoso despertar del Creador, en la consciencia de muchos y en la consciencia de la Tierra.

Con la comprensión de que no estás solo y de que puedes apoyar un cambio en la Tierra, ya sea solo o en grupo, te abres a una gran fuente de poder y a una perspectiva superior; esto te ayudará a realizar tu poder y propósito internos en la Tierra.

La primera perspectiva es observar todo lo que está ocurriendo en la Tierra y contemplar si el cambio es necesario. Con esta práctica, realmente estás contemplando tu creencia en el Creador. Muchos afirmaréis que no estáis contentos con los comportamientos en vuestro mundo y en el gran Mundo que os rodea. Puedes ver sufrimiento, dolor, juicio, limitaciones y negatividad en el Mundo; y preguntarte cómo se puede cambiar el Mundo hacia un espacio más amoroso. Cuando otra persona está experimentando perjuicios o sufrimiento, puede ser difícil reconocer siquiera que la vibración del Creador existe en la Tierra. La primera perspectiva para adoptar y para reconocer dentro de tu Ser, es que todo en torno a ti y dentro de ti, ya es el Creador. La Voluntad Divina del Creador se está desplegando y entretejiendo en cada circunstancia y realidad del Mundo. Se puede requerir enorme confianza para aceptar esta afirmación, pero cuando reconoces que el Creador está en cada Alma sobre la Tierra, mientras comprendes que hay una razón para todo lo que se experimenta en la Tierra, comienzas a ver más allá del dolor y del sufrimiento, reconociendo la presencia del Creador inclusive en la más caótica experiencia. Con esta perspectiva comienzas a notar la armonía presente en el caos, la sanación y el retorno al Creador que se pueden encontrar en situaciones dolorosas, así como la Maestría del Yo que se encuentra en los desafíos, ya sea que los experimentes o los observes. Hay una razón para todo lo que ocurre en torno a ti; tener fe en que el Creador está presente eternamente en todos los aspectos de la realidad te estimula a sentirte contento; ya no sentirás tus emociones o pensamientos reaccionando con negatividad, juicio o temor; en lugar de ello reconocerás la Verdad del Creador. Ya te estás desapegando del drama de la vida al darte cuenta de que la paz está presente en cualquier situación. Así todo es más fácil de manejar y resolver; y comienza a construírse una fortaleza interna que constantemente te hace retornar al Amor y la paz.
Con esta perspectiva puedes soportar las alteraciones del Mundo porque estás aceptando al Mundo y a su gente, aprendiendo a amar al Mundo en lugar de juzgarlo, energizando así la negatividad con tu apego al drama.

La segunda perspectiva se presenta casi automáticamente, porque comienzas a notar la maravilla, la belleza, la bondad y la dicha del mundo. Te has retirado del drama y de la reacción al mundo exterior, así que la alegría y el Amor crecen desde tu interior estimulándote a ver las maravillas del mundo. Estás atrayendo hacia tu realidad y hacia la atención del mundo exterior lo mismo que se está formando dentro de tu Ser. Esto solamente se puede volver cada vez mejor hasta que reconoces los milagros y las sincronías en tu realidad. Es en estos momentos cuando sabes que estás construyendo una realización del Creador dentro de tu Ser que está siendo proyectada hacia tu realidad. Aunque esto beneficia a tu realidad y permite experiencias de Alegría y Amor, quizá te preguntes cómo puede ayudar eso al mundo. Mantener una perspectiva de Amor y proyectarla hacia tu realidad, especialmente estar agradecido, alegre; y buscar la belleza del Creador en tu realidad, permitirá que se disipen muchas actitudes y proyecciones negativas que has creado; tu perspectiva se volverá positivamente contagiosa en cierto nivel; y la luminosidad y expansión de tu energía ayudarán e inspirarán a otros, frecuentemente sin que seas consciente de ello. Tu energía y tu conexión con nosotros en los planos internos fluirán con gran libertad hacia el mundo, actuando como un catalizador del Despertar. Así que tu vibración y la manera como interactúas con el mundo facilitarán el cambio.

Puedes notar alteraciones y cambios dentro de tu Ser y de quienes te rodean, pero frecuentemente son situaciones y circunstancias alejadas de ti las que estimulan un sentimiento de desilusión en el mundo. Con las dos anteriores perspectivas puedes sentirte más fuerte, empoderado, compasivo, amoroso y comprensivo. Frecuentemente, muchas situaciones caóticas que son negativas en el mundo son energías del pasado pasando a ser liberadas; algunas liberaciones pueden causar una manifestación que permite que muchos reconozcan la liberación, estimulando así que sean enviadas y ancladas sanadoras vibraciones de apoyo, para ayudar a completar el ciclo de energía. Puedes creer que es triste que muchos sufran simplemente porque sea liberada una energía, pero las personas involucradas pueden estar atadas a la energía o incluso haberla creado en otra vida; y así están también completando un ciclo que creará libertad y comprensión. Otra vez estamos volviendo a la primera perspectiva en la cual es necesario entender que hay un propósito Divino para todo; el uso de la aceptación te permite adoptar esta comprensión.

La tercera perspectiva es reconocer que tu propósito y el de otros es invitar al Creador a entrar en acción en tu realidad y en las circunstancias del Mundo. El Creador siempre está presente, pero algunas veces tenemos que pedir al Creador que entre en acción, lo cual simboliza que nos abrimos a actuar como instrumentos para la Luz del Creador, la sanación Divina y las influencias para crear armonía e iluminación. Estamos invitando al Creador a anclarse más plena y conscientemente dentro de cada persona y de cada situación, mientras pedimos que podamos estar al servicio permitiendo que el Creador actúe a través de nuestras acciones, pensamientos, emociones y consciencia, para manifestar sanación, cambios; y la mayor Luz del Creador.

Quizá quieras decir:

“Entre el Creador en acción completamente, absolutamente y apropiadamente en mi realidad, trayendo armonía, sanación Divina y sintonía con el Creador a la experiencia externa”.

O quizá quieras decir para apoyar al mundo:

“Entre el Creador en acción completamente, absolutamente y apropiadamente a través de mí y de todos los involucrados en esta situación (si quieres puedes mencionar la situación) para producir la experiencia de armonía, sanación Divina y sintonía con el Creador externamente, dentro de todos; y dentro de la consciencia de la Tierra”.

“Que el Creador entre en acción para manifestar Amor, sanación, Verdad y dicha”.

Recuerda que no te estás ofreciendo como ejemplo del Creador, sino que estás permitiendo que el Creador trabaje a través de ti; para que esto ocurra es necesario que seas consciente de ello y sigas tu intuición Divina. Hay muchas maneras en las cuales puedes traer sanación a la Tierra, ayudando a crear la Era del Amor en la Tierra, o incluso a alterar el Mundo en el cual existes; pero si nosotros compartimos prácticas, éstas no son tan poderosas como tener la intención y pedir al Creador que entre en acción para manifestar sanación, Amor, iluminación, dicha y armonía. Recuerda que cada vez que te enfocas en la Luz y traes al Creador a través de tu Ser de cualquier manera que elijas, estás apoyando una elevación de consciencia y vibración, en la frecuencia de la Tierra y en la de todos los que están presentes.

Que el Creador entre en acción ahora.

Maestro Saint Germain.


Noviembre 28 de 2013
Tradujo: Jairo Rodríguez R.
http://www.jairorodriguezr.com/
 

viernes, 1 de julio de 2016

La Bendición de Buda (V.B. Anglada)




V.B. Anglada
La Bendición de Buda


Año tras año desde hace 2.500 años aproximadamente, el Buda hizo la promesa al Señor del Mundo de traer la luz del Nirvana a la Tierra, poniendo en contacto a la humanidad con estas fuerzas superiores, extrasolares, que provienen, según se nos dice, de la Constelación de la Osa Mayor, precisamente de una estrella con la cual está muy íntimamente conectado nuestro Logos Planetario, y saber que precisamente en virtud de este juramento, de este voto inquebrantable, cada año durante esta festividad que acaece en la luna llena del signo de Tauro, viene a nosotros en forma de bendición.

Hemos hablado tantas veces de Buda en un sentido meramente histórico cuando nos referimos a Sidharta Gautama, príncipe de la India, hijo de reyes, pero que renuncia a todo solo para servir a los intereses de Dios o del Logos Planetario. Y vernos a nosotros empobrecidos como nos vemos por tantos espejismos e ilusiones y que, sin embargo, manteniendo la fe del justo, tal como suele decirse místicamente, tenemos el afán de colaborar con Buda en ese intento de llevarle al mundo algo del precioso perfume de Su bendición. Una bendición que nos trae energías del 1er Rayo.

Naturalmente, para prepararnos para recibir aquello que todavía no ha sido revelado, se han creado las grandes avenidas de la expectación, de la serenidad, no estar esperando con impaciencia tratando de recibir aquello para luego expandirlo…

Estamos pensando en términos cósmicos, y todo cuanto estamos tratando de atraer a nuestra vida humana es de origen divino, por lo tanto, yo les rogaría mientras dure la invocación, mientras dure la meditación, de mantener este espíritu de expectación. Que la mente no razone, solamente se limite a percibir internamente, a que vaya penetrando sutilmente, que se produzca una paz, un silencio, un orden, una armonía, yo creo que es la mejor prueba de devoción que podemos dedicarle al Señor Buda, esta expectación serena…

Buda, embajador plenipotenciario ante la Logia Solar y de otros planetas

“El Senor Buda es un embajador del Logos Planetario en la Gran Logia Solar y una de Sus atribuciones principales es relacionar el centro místico de Shamballa con otros centros planetarios, especialmente con las logias espirituales de Venus y Júpiter. Podríamos decir hablando en un lenguaje genuinamente político tal como lo conocemos en la Tierra que el Señor Buda es un embajador plenipotenciario que goza de toda la confianza del Regente espiritual de nuestro mundo, el bendito Señor Sanat Kumara, y otras de sus actividades es “traer”cíclicamente a la Tierra energías de tipo cósmico, tal como lo ha venido haciendo desde hace muchos siglos, durante el Festival místico de Wesak que tiene lugar durante el plenilunio de Tauro de cada año en ciertas ocultas regiones del gran macizo del Tibet. Este “sacrificio anual” de Buda no sería posible si no tuviese el “derecho celestial” de hacerlo en virtud de Su cargo si podemos decirlo así de embajador plenipotenciario que el Logos planetario de nuestro Esquema le ha concedido en virtud de Su excelsa y esplendente evolución espiritual.” Fuente: “Diario Secreto de un Discípulo”.

Buda, un vértice del Gran Triángulo Mágico

Tres grandes Entidades Espirituales constituyen el Gran Triángulo Mágico, que a su vez canalizan tres energías:

1. Unas energías del Primer Rayo, de Voluntad creadora de la Divinidad, que vienen canalizadas desde un indescriptible punto del espacio cósmico ocupado por Aquella potentísima y misteriosa Entidad que llamamos “El Señor de Acuario”, y por otro indescriptible Ser y esplendente Entidad espiritual que esotéricamente denominamos “El Avatar de Síntesis”.

2. Otro tipo de energías, procedentes de la gran estrella Sirio y que a través de una gloriosa Potestad cósmica que en términos del Ashrama definimos como "El Espíritu de la Paz”, lleva a nosotros una corriente acuariana de Segundo Rayo, el Rayo del Amor, de la Comprensión y la Sabiduría.

3. Otra energía trascendente procedente de Shamballa es canalizada hacia la humanidad y vertida en los niveles etéricos más sutiles, por aquel bendito Ser planetario que todos conocemos con el nombre de Señor Buda y lleva para nosotros, como esperanza suprema de realización espiritual, un impulso acuariano que ha de producir “liberación” a través de impresiones constantes de una corriente de energía del Tercer Rayo de actividad creadora de la Divinidad, es decir Luz.

El Señor Buda constituye el tercer vértice del Gran Triángulo Mágico. Cuando se habla de Buda en nuestros estudios esotéricos se lo define "El Iluminado". Fue efectivamente el primer ser humano de la gran evolución planetaria que alcanzó la Liberación y que utilizó el poder ígneo proveniente de fuentes extraplanetarias para encender en el Planeta Tierra la llama de la “inspiración” o de la “iluminación” que, a través de las edades, constituiría el Camino o Sendero que recorrerían los seres humanos para llegar a “La Morada del Padre”.


* El Mántram de Unidad

Que la Luz Liberadora de Buda,
el Amor infinito del Espíritu de la Paz
y el poder indescriptible del Avatar de Síntesis
restablezcan el Plan de Dios en la Tierra.


* El Señor Buda

Constituye el tercer vértice del Gran Triángulo Mágico. Cuando se habla de Buda en nuestros estudios esotéricos se lo define "El Iluminado". Fue efectivamente el primer ser humano de la gran evolución planetaria que alcanzó la Liberación y que utilizó el poder ígneo proveniente de fuentes extraplanetarias para encender en el planeta Tierra la llama de la "inspiración" o de la "iluminación" que, a través de las edades, constituiría el Camino o Sendero que recorrerían los seres humanos para llegar a "La Morada del Padre".

Todo trabajo esotérico o místico que se refiera a la Liberación (incluida la obra y el mensaje de Krishnamurti) está estrechamente relacionado con la Obra iniciada por Buda hace miles de años. La llama continúa ardiendo e iluminando la senda de los hijos de los hombres, que son los hijos del Padre. Por tanto, podemos hablar asimismo de "Vinculación Fraternal" cuando nos refiramos a Buda y a Su divina actividad de Luz, comprensión y Sabiduría.

De la misma manera que Cristo ilumina con amor las mentes de los hombres, Buda ilumina con su potentísima e ígnea Inteligencia, el corazón de los seres humanos. Esta aparente substitución de poderes, el del Amor iluminando las mentes y el de la razón despertando el Fuego del Amor contenido en el corazón, constituye uno de los grandes secretos iniciáticos. 

Su actividad conjunta produce equilibrio y las facultades intuitivas del hombre sólo se desarrollan cuando existe un apreciable equilibrio entre la razón y el amor, entre la mente y el corazón. El resultado de este equilibrio es Síntesis y en esta palabra tendrán explicada también una de las actividades mayores del Avatar de Síntesis, como centralizador de las que realizan el Espítitu de la Paz y Buda.

No vamos a referirnos a Buda en su conocida concepción histórica. El puro Gautama debe ser para nosotros sólo el reflejo de una actividad en el tiempo conocido, en tanto que la actividad de Buda como Avatar y como depositario del “Fuego de la Iluminación" de la Divinidad, debe ser considerada como un Centro Perpetuo de Liberación de las infinitas corrientes de Vida que provenientes del Universo circulan dentro y a través del pequeño esquema humano de perfección.

La vinculación de Buda y Cristo, los Hermanos Mayores de la Humanidad, iniciada infinitamente más allá de lo que la idea o el concepto del tiempo puede destilar en nuestras mentes, debe producir en ciertas fases de la Era de Acuario, una especie particular de "vinculación" que tendrá en el ser humano Andrógino una muy acabada y perfecta expresión, pues reflejará en espacio y tiempo y en una forma humana el Gran Equilibrio Cósmico.

La Era de preparación fue iniciada por Buda y Cristo hace siglos; es evidente ya para muchos seres humanos, que respondiendo al gran dictado acuariano, empiezan a vivir dentro de sí el gran equilibrio de la mente y del corazón y a mostrar a los demás seres humanos la Senda que han de recorrer para liberarse del pesado yugo del Karma conocido. La armonía de mente y corazón, contrabalanceando las cosas del tiempo y equilibrando los pensamientos de los hombres, ha de producir una nueva sociedad en la que será reconocida la Fraternidad como el único principio de relación.

No hablamos de una Era lejana ni estamos mostrando el sueño de unos visionarios, nos estamos refiriendo simplemente a una posibilidad innata en el ser humano que puede ser expresada "aquí y ahora". Podemos, si tal es nuestra voluntad y nuestra resolución, alterar los ciclos del tiempo si en el altar de la mente situamos a Cristo y en el tabernáculo del corazón a Buda. 

Les rogamos que mediten esta última frase y piensen en último análisis que el Avatar de Síntesis -que nos envía en forma totalmente renovada el Fuego de la Resolución- puede ser directamente invocado cuando hay serenidad de mente y paz en el corazón, cuando la obra de Buda y de Cristo se han unificado místicamente en la vida del ser humano.

Buda es el Gran Intermediario Cósmico de la Vida planetaria o Logos Planetario. Es el Agente directo de Sanat Kumara en relación con los demás Logos Planetarios del Sistema Solar; de ahí su estrecha vinculación con el planeta Mercurio cuya expresión superior es "Relación Mental". La frase astrológica referente a Mercurio, el Dios alado, como "El Mensajero de los Dioses", puede ser aplicada íntegramente a Buda en lo que se refiere a nuestro planeta Tierra. La misión máxima de Buda en los momentos actuales es relacionar nuestra Logia Espiritual, cuyo Centro máximo es Shamballa, con una corriente espiritual de Vida proveniente del Gran Señor de Acuario que ha de producir Comprensión e Iluminación, es decir, Liberación.

Ciertos Rayos de poder que irradian constantemente de Acuario, el "Aguador Celeste", incidiendo sobre Shamballa, son canalizados por Buda anualmente durante el Festival Wesak, coincidente con la hora exacta del plenilunio de Tauro. Rogamos a todos los lectores guarden en su memoria el recuerdo de este Festival que relaciona directamente a Buda con todos los peregrinos de la Tierra que suspiran por la redención y la liberación. Nuestras invocaciones durante esta fecha cumbre en la historia de la Raza humana ayudarán a restablecer rectas relaciones humanas y a cerrar las puertas donde mora el Mal.

Mucho más podría ser dicho acerca de Buda pero temo que ello quedaría reducido al término de meras hipótesis o al de vanas reflexiones sin fundamento alguno de verdad a las que desgraciadamente ya estamos tan acostumbrados. La vida de Buda, de permanente Iluminación, como la de Cristo, de constante Redención, deben ser para nosotros el norte y la guía de todas nuestras meditaciones. Tratemos pues de vivir serenamente en mente y corazón ambas realidades y hagamos que nuestra voluntad sea el elemento centralizador de las mismas. La Verdad, el tesoro inapreciable que se oculta en los más íntimos repliegues de nuestra vida, está siempre a nuestro alcance, hasta que decidamos alcanzarla.

Fuente: Los Misterios del Yoga, p. 183-185


* El Espíritu de la Paz

Tal como su denominación ashrámica lo indica, el Espíritu de la Paz es un Centro de Paz, equilibrio y armonía imposible de ser descrito. Su Vida de Amor Infinito irradia una energía que hace comprensible mentalmente el alcance de la Fraternidad Universal. Más allá de todo argumento posible, los hombres se aman y se comprenden. El Karma es el agente de este Amor y de esta Comprensión, distorsionados casi siempre por el factor egoísmo heredado de otras vidas y sustentado todavía como un centro de energía negativa dentro de la mente y corazón de los hombres.

La actividad del Espíritu de la Paz es el resultado de la unión de tres potentísimas energías: las que fluyen del Corazón del Señor de Acuario, las que proceden de la Estrella Sirio, el gran Sol con el cual nuestro Logos Solar está kármicamente muy vinculado y las de la Logia Espiritual del Planeta Venus.

El Espíritu de la Paz es el resultado consciente de esta triple unión de fuerza. No es posible razonar sobre la tremenda excelsitud de esa Entidad extraplanetaria que centraliza en Su Corazón el Sentimiento de Fraternidad Cósmica de Aquellas tres Grandes Logias. Su actividad apreciable más asequible a nosotros es Cristo, el Centro de Amor de la Raza humana que, como ya hemos explicado en el anterior capítulo, ocupa el centro del Gran Triángulo Mágico.

La triple corriente de energías procedentes de “las Alturas” incide principalmente en el Corazón de Cristo por una muy definida vinculación con el Espíritu de la Paz a través del Segundo Rayo de Amor, Compasión y Sabiduría que, como ustedes saben, es el Rayo mediante el cual fue concebido, creado y estructurado nuestro Sistema Solar, por uno de los Grandes Logos Solares que es el Dios del Universo "en donde vivimos, nos movemos y tenemos el Ser".

La efusión de Vida del Espíritu de la Paz a través de Cristo y actuando directamente sobre nuestra Jerarquía planetaria "acelera el proceso de expansión del Plan de Dios" siguiendo el trazado o diseño presentado por los Grandes Agentes de Shamballa. Todo el proceso de expansión de esta Vida radiante ha sido posible porque hay ciertas vinculaciones de carácter místico y oculto, reveladas solamente a los Grandes Iniciados del planeta, que provienen de “un muy remoto pasado para el cual los cómputos conocidos del tiempo carecen de valor para los humanos”. No vamos pues a intentar esclarecer el motivo esencial de estas vinculaciones que están más allá de la pobre mentalidad de nuestro entendimiento pero sí podemos depositar toda nuestra atención, en la radiante figura de Cristo, “la Mente más amorosa de la Jerarquía y su más luminoso Corazón...” Quien, a través de las edades y siguiendo la Ley de un Voto inquebrantable con los Agentes Inmortales de la Gran Fraternidad Cósmica, se ha sacrificado una y otra vez para la Redención y Salvación del Mundo.

Quisiera que analizaran la Vida de Cristo desde este punto de vista y que meditaran aquella frase bíblica tan imperfectamente comprendida y de la cual tan mal uso se ha hecho de que "... sólo a través de Cristo será salvado y redimido en hombre". Esta frase hace referencia no sólo al hecho de "haber tomado un cuerpo o una forma humana en el proceso histórico de la vida planetaria", de importancia menor pero sobre la cual se ha edificado toda una serie de doctrinas que han creado confusión y división de mentes y de corazones sino, principalmente, sobre la realidad inmortal de la "Gran Vinculación Cósmica de Cristo con el Espíritu de la Paz", un Hecho actual que empieza a ser comprendido por las mentes intuitivas de la Raza y que será la base y estructura firme de la verdadera Religión del futuro, cuando Acuario haga sentir sobre la Tierra el poder de la "Gran Fraternidad Universal", hoy solamente una idea sobre la cual se ha especulado frecuentemente pero que no ha llegado todavía a adentrarse en el corazón de los seres humanos.

Utilizando las palabras de Cristo: "por sus frutos los reconoceréis", por la bondad del proceso de Cristo puede ser reconocida la Obra Mística del Espíritu de la Paz. Es por tal motivo y por el tesoro de Gracia que Cristo está derramando constantemente sobre la humanidad, que una serena reflexión sobre la Vida y la Obra de Cristo debe ser efectuada desde el ángulo de aquella Gran Vinculación y no sobre el Hombre Muerto en la Cruz, un concepto que debe extinguirse de las mentes humanas ya que su perpetuación a través de las distintas religiones, que han hablado de "muerte y no de vida", ha originado y origina todavía en el misterio de los éteres que envuelven el planeta, los gérmenes de la descomposición física y moral de las gentes.

Por tal motivo les hablamos a ustedes de "Vinculaciones Cósmicas" al hablarles de Cristo y al presentarles este Gran Testigo de la Verdad como el Centro del Gran Triángulo Mágico que canaliza y exterioriza desde hace muchos siglos "Energía Cósmica" para nuestra humilde Tierra, preparándola grupalmente para el gran Misterio de la Iniciación. No vamos a insistir más sobre ello. La profundidad del comentario interior que cada uno de ustedes puede formular hará posible una nueva identificación con la obra de Curación que juntos intentamos llevar adelante...

Cuando hablamos de vinculaciones kármicas al referirnos a la relación existente entre los Grandes Logos que condicionan con sus esplendentes Vidas los mundos, los Universos y las Galaxias, no hacemos sino atenernos a la más simple y lógica de las apreciaciones que resultan de actualizar el principio hermético de analogía y de correspondencia entre lo superior y lo inferior, entre el Macrocosmos divino y el microcosmos humano.

Actualmente y con ayuda de la gran agudeza y penetración mental que reserva el Señor de Urano para "aquellos" que decidan sinceramente comprender la raíz o esencia de las cosas, este dictado hermético permitirá elevar la conciencia de los seres humanos que así lo decidan, hacia la "nube de conocimientos arquetípicos" que condicionarán la mente de los hombres del futuro. Así, el campo de relaciones humanas condicionado a las vinculaciones kármicas de la Tierra con la Vida de otros mundos, se ampliará hasta extremos inconcebibles, abarcando con su divina expansión áreas o esferas celestes en donde el Karma, la Vinculación Fraternal de los Mundos y la Vida de los Grandes Logos Planetarios, Solares y Cósmicos, aparecen como la Misma cosa esencial: el dictado de una Ley Eterna que Emana de las Inmensidades del Cosmos Absoluto.

No teman, pues, ampliar la mente y ensanchar el corazón por las inenarrables avenidas de estas ideas inmortales, antes bien procuren hacerlo, pues es la única manera posible de comprender nuestras vinculaciones espirituales más elevadas y sentir dentro de nuestra pequeña vida humana, la indescriptible armonía, equilibrio y seguridad que están eternamente manando de los Corazones amorosos del Cristo y del Espíritu de la Paz.

Fuente: Los Misterios del Yoga,


* El Avatar de Síntesis

Hablar del Avatar de Síntesis, tomándole en primer lugar y como cúspide del Gran Triángulo Mágico que utiliza a Cristo como centro de proyección de las energías cósmicas del traspaso de Eras, implica como ya hemos dicho anteriormente hablar de las Fraternidades Ocultas y desconocidas dentro del inenarrable marco del Cosmos Absoluto que trascienden nuestro pobre entendimiento humano.

Debemos apelar por lo tanto al principio hermético de analogía o de correspondencia universal para tener siquiera un vislumbre débil e impreciso de Aquellas poderosas Entidades que impulsadas por ciertas leyes precisas y matemáticas de Fraternidad, ofrecen su divina colaboración en la obra redentora de los mundos. Cuando estas leyes sean mejor comprendidas por la mente y el entendimiento de los seres humanos, se tendrá un conocimiento más exacto o verdadero de "las Entidades Extraterrestres" que regulan y periódicamente visitan nuestro mundo.

El velo de misterio que rodea todavía a estos Testigos de la Hermandad Cósmica y las cábalas que suscitan en las mentes humanas, tan predispuestas siempre a lo espectacular y a lo maravilloso, dejarían de existir si se aceptaran "las visitas de tales Entidades" ya sea a través de "Cuerpos Voladores" que vencen todas las leyes de la estática predominante en nuestro mundo o en "Sutilísimos Cuerpos Espirituales de Sustancia Incorpórea" que trascienden por completo el concepto que la ciencia terrestre tiene acerca del éter, como hechos naturales, tan naturales como las visitas que nosotros los seres humanos efectuamos a nuestros familiares y a nuestras amistades.

La analogía hermética debería presentar estos hechos como una afirmación de la más pura y simple de las lógicas. 

Sólo una mente muy infantil y ruego se nos perdone la expresión puede asombrarse todavía hoy, en los finales del siglo XX, de tales testimonios de Poder Fraternal. 
Y, no obstante, nadie se maravilla de fenómenos de relación tan especialmente vinculativos como el telégrafo, la radio, la televisión... que desafían también las leyes de la estática y, triunfando del tiempo, producen la Instantaneidad.

Esta última palabra es singularmente descriptiva y puede darnos una idea muy aproximada del Poder Universal que utilizan los Grandes Seres para mantener una estrecha y vigilante atención sobre todos y cada uno de los hechos que tienen lugar dentro de nuestra sociedad humana en evolución.

Hablar del Avatar de Síntesis implica asimismo una nueva consideración del planeta Urano no sólo como proyector de energías de tremenda sutilidad relacionadas con la Vida mística del Logos Solar sino también como uno de los Grandes Agentes Vinculativos de la Tierra con la Vida Misteriosa del Señor de Acuario.

Esta última consideración, así como la anterior, deberán ustedes aceptarla o admitirla como una razonable hipótesis, basándose en los principios de la Analogía Universal y de ciertas relaciones astrológicas o aceptarlas íntegramente como una fúlgida realidad amparándose en el juicio instantáneo y definitivo de la Intuición. En todo caso, la verdad del Hecho subsistirá como subsiste la idea básica de la Fraternidad de los Mundos, que en la Nueva Era será admitida y reconocida como un hecho de la más simple actualidad y naturalidad.

En el “Libro de los Iniciados” se nos dice que “... Los Dioses cabalgan sobre unos Rayos más rápidos que los de la luz solar... Para Ellos no existe ni la distancia ni el tiempo...” A medida que nuestro planeta se vaya adentrando por la zona de irradiación de Acuario y el planeta Urano destile para nosotros algunas de las sutiles verdades que hoy sólo pueden ser remotas teorías, "El Libro de los Iniciados", al que constantemente hacemos referencia, podrá ser leído por muchos seres humanos e interpretado con un tipo de inteligencia que será capaz de hacer efectivas aquellas ideas en un mundo en donde todavía impera una gran penumbra o zona sombría regida por nuestro satélite la Luna.

La culminación ocultamente hablando de esta zona de oscuridad aportará los elementos positivos que, incidiendo directamente sobre los cerebros humanos, les capacitará para medir verdades que están más allá de su entendimiento lógico actual y para sumergirse en áreas de luz que les darán la clave y resolución del Misterio Universal de Relación, así como del Objetivo Supremo que subyace en el proceso Místico del Propósito de la Vida. Intentamos decir con todo ello que el mundo en su totalidad, se está preparando para canalizar un tipo de energía de tal extrema e increíble sutilidad que todo cuanto hasta aquí ha sido admitido como realidad pura, será considerado de orden superficial pese a los tremendos avances científicos.

La evolución planetaria en su totalidad tiende hacia Síntesis, una Meta de perfección que exige, como siempre ha exigido del perfecto discípulo espiritual, sencillez de mente y pureza de corazón. Si unen ustedes los elementos de esta frase "sencillez de mente y pureza de corazón", tendrán una idea de lo que significa realmente la intuición y la síntesis en lo que al ser humano respecta.

El centro Omega, mencionado por el Iniciado Teilhard de Chardin, que unifica todos los esfuerzos y voluntades de los hombres y todos los intentos planetarios de perfección, está misteriosamente ocupado por el Avatar de Síntesis. 

Más allá de toda medida humana de conjetura y paradójicamente mucho más cerca del corazón de todos los hombres y mujeres de buena voluntad de lo que aparentemente se supone, este Excelso Ser derrama sobre la Raza de los Hombres principalmente, pero también sobre los demás Reinos de la Naturaleza, la Gracia de Su divina Bendición.

Su punto de anclaje planetario es Shamballa, el Centro de la Voluntad de Dios y desde allí irradia sobre todos los seres humanos la voluntad y la resolución, el cumplimiento de la Ley y la fraternidad pura de los corazones. El Avatar de Síntesis nos habla constantemente del tesoro de unidad subyacente dentro del corazón humano, sede de la vida.

Ocupa la cúspide o vértice superior del Gran Triángulo Mágico y prepara desde el Corazón de Cristo a la Humanidad para que descubra en sí misma la sabiduría de Síntesis, de la Voluntad Creadora y desarrolle sus cualidades innatas de vida y de conciencia fraternales que son esencia y verdad dentro de los seres humanos.

Utilizando la intuición y "cavando hondo en sus corazones", cada uno de ustedes podrá comprender el alcance de esta vinculación cósmica que proviene del Gran Señor de Acuario y que a través del Avatar de Síntesis, nos hace concientemente solidarios con los demás soles, planetas y humanidades del Cosmos Absoluto.

Fuente: Los Misterios del Yoga, p. 140-142 (Edición electrónica)

- Los Misterios del Yoga,
http://www.sabiduriarcana.org/libro-lmdy-esp.htm
Vicente Beltrán Anglada
 

http://trabajadoresdelaluz.com.ar/
http://compartiendoluz2.blogspot.com.es/
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