sábado, 2 de julio de 2016

Sobre el Festival Wesak y la Meditación. Cap. 2 (V.B. Anglada)



V.B. Anglada
Sobre el Festival Wesak y la Meditación. II


Todos estamos pues en esta especie de carisma místico que nos permite representar igual que Cristo, igual que cualquier Maestro, un drama positivo de realización en el mundo donde vivimos, pues así es la ley; y si son doce los discípulos de Cristo, tal como se nos dice en el concepto cristiano, tengamos en cuenta de que desde el momento en que el cristianismo primitivo era realmente esotérico y que todos sus símbolos son realmente esotéricos, y al ser esotéricos se quiere decir que no están en oposición con ninguna otra creencia o religión de ningún aspecto determinado en el mundo, es porque no hay religión que en el fondo no guste al Padre, al Padre o al Hijo, unos por el amor y otros por la voluntad. Otra fracción busca a Dios por el entendimiento, por la comprensión, por el ejercicio de la inteligencia, pero desde el momento en que nos damos cuenta de que realmente el esoterismo no es una nueva religión sino que es la esencia mística de todas las religiones, podemos abarcar dentro de su contexto todas las grandes religiones del mundo y ver que en el fondo todas están persiguiendo lo mismo; y además, que todas las religiones principales tienen idénticos símbolos.

El símbolo de Cristo y los apóstoles no es ni más ni menos que el símbolo del Sol y las doce Constelaciones Zodiacales, es decir, que encontramos el misticismo en todo, y los misterios del cristianismo no son otra cosa que lo que en esoterismo se llama las Iniciaciones o las Iluminaciones progresivas. Y esto nos lleva progresivamente a distinguir que cuando se habla de los aspectos trinos del hombre, de la mente, del amor y de su voluntad, nos estamos refiriendo que en el hombre debe existir forzosamente una atracción mística hacia lo superior en forma de integración que hace que su mente, su corazón y su voluntad, plenamente de acuerdo, están destinados a demostrar la Voluntad de Dios. Y que cada vez que Buda renueva, por ejemplo, como en el día de hoy o mejor dicho anteayer en la Luna llena del signo de Tauro, la resolución de llevar equilibrio al mundo, toda aquella persona de buena voluntad que esté abierta a estas influencias cósmicas puede empezar a edificar el edificio o la estructura de su propio condicionamiento psicológico en libertad de acción, y que puede desde este punto convertirse en un agente creador de la divinidad, es decir, lo que podíamos decir: discípulo no solamente aquel número doce que nos cita históricamente la religión cristiana. Es discípulo toda aquella persona capaz de amar y servir a sus semejantes; es decir, capaz de interpretar la Voluntad de Dios en forma amorosa e inteligente. Desde este punto de vista, ya podemos extender el razonamiento a todas las zonas vitales de la humanidad. ¿Por qué?... Porque realmente estaremos hurgando constantemente en el corazón de Dios, o en su inteligencia creadora, o en los arcanos de su voluntad infinita en cuanto estemos tratando de descubrir un hecho en la naturaleza, o bien, de ayudar a una persona en necesidad.

La meditación, tal como la comprendemos, tal como tratamos de ejercitarla, es el instrumento más adecuado de conexión con la voluntad superior, y si esto se realiza en grupo, se sobreentiende que en ese grupo habrá un ejercicio de la voluntad de Dios en tanto exista integración. Y la integración no es el estar atentos simplemente cuando estemos hablando o discutiendo algún tema esotérico, sino cuando llenos de unción hagamos el firme propósito de ponernos en contacto con el Yo superior y establecer así contacto con un aspecto del Padre. Entonces, con ese aspecto del Padre que hayamos conquistado en un momento de la meditación, se creará en nuestro corazón la semilla o la levadura de lo eterno; y desde aquí empezará el ejercicio de una nueva vida para nosotros, al extremo de que existirá una transformación constante sin que lo queramos y sin que lo pretendamos.

Existe algo de la propia esencia de la divinidad tratando de llegar a un cumplimiento, y cuando exista un número suficiente de personas que a través de la meditación, del estudio, o bien del servicio, hayan logrado establecer ese contacto, se establecerá en la Tierra el germen de una nueva situación. Porque esto no vamos a lograrlo cambiando las estructuras sociales, no vamos a lograr que la voluntad de Dios llegue a los hombres solamente cambiando los ornamentos de lo que hasta aquí hemos ido edificando, sino que hay que reformar estructura partiendo de la propia estructura individual. De no ser así, de nada nos sirve el tener un gran aprecio por la divinidad y tratar de revelarla a través de un corazón muy amante y muy místico. Se trata, como verán, de un trabajo lento que es el trabajo de pulir los ornamentos del cáliz, preparando el día en que el Verbo podrá ocupar plenamente este cáliz, y entonces elevar gozosamente la copa hacia arriba y decir: “Padre, hágase en mí tu santa Voluntad”. Esta palabra sagrada, ya es la última que puede pronunciar el hombre al llegar al pináculo, digamos, de la perfección. Solamente puede hacer que la voluntad del Padre sea en sí, cuando llegado el momento en que ha pulido el cáliz de tal manera que su deseo ya no está contaminado con nada de cuanto le rodea.

Es decir, seguir el imperio místico de aquellas palabras sagradas: “Vivimos en el mundo, pero no somos del mundo”, lo cual quiere significar también que vivir en el mundo sin ser del mundo exige una completa donación de la pequeña voluntad que somos nosotros en la Voluntad del Padre, y que todo el amor que tengamos en el corazón sea capaz de romper la vasija de lo que nos mantiene en lo habitual, en lo personal, para hendirse progresivamente en las entrañas de lo eterno, en donde existe el sentimiento de unidad, y que términos como la familia, el concepto de amigo, el concepto de grupo, el concepto de unidad, tendrán un valor mucho más extenso, más amplio y más útil que el que tenemos hasta ahora en la actualidad, porque fíjense ustedes que hemos hablado del amor, de la justicia, no hemos hablado del amor del sentimiento. Consideremos hoy, al menos hoy, que el amor por las cosas y por las personas ha desaparecido y que solamente queda en nosotros el amor por Dios, lo cual significa que tendremos que realizar un esfuerzo supremo para surgir como el Ave Fénix de las cenizas de nosotros mismos buscando algo que todavía no forma parte del contexto de la evolución de la humanidad. Llegando a este punto, veremos que tal como ejercitamos el amor o la inteligencia en el mundo actual es falso desde el punto de vista del Padre, porque estamos apegados a las cosas y a los valores; y si vemos nosotros, por ejemplo, que existe un sacrificio constante de la divinidad enviando época tras época, civilización tras civilización, a alguno de sus hijos avanzados, alguno de sus avatares, para instruirnos y darnos fe de la Presencia divina para testificar el que “Cristo en ti, esperanza de gloria”, que constantemente estamos buscando, nuestra reorganización mental y nuestro sentido de valores tendrá que dar un cambio completo sobre sus ejes tradicionales y dirigir la vista hacia una cosa nueva que se presenta en lontananza. Una perspectiva nueva para cuya conquista todavía no tenemos nociones mentales.

Podemos así, de esta manera, ejercer la vida dentro del nuevo campo magnético de situaciones, hasta el punto de que si transformamos nuestra vida de acuerdo con esos valores nuevos que ya empezamos ahora a ejercer, toda la problemática de la vida social tenderá a sufrir una gran transformación, quizá no hablaremos de fraternidad, de moral ni de ética, que son palabras, tampoco hablaremos de Dios y de paz, ni de fecundidad creadora, quizá no diremos nada, pero el amor de Dios estará en nosotros actuando con justicia, porque se pierde mucho tiempo hablando del amor de Dios, como se pierde mucho tiempo tratando de ejercer el amor de Dios a través de lo inmediato, lo más difícil es liberarse del sentido inmediato de valores y pensar o crear los caminos que conducen a la meta más lejana. Al llegar a este punto toda la problemática de la existencia cambia, cambia radicalmente hasta el punto que todo cuanto hasta aquí hemos conocido carece completamente de valor, viene una reorientación absoluta hacia los misterios de gracia que son, como comprenderán, cosas desconocidas todavía para nuestra mente humana, para llegar finalmente a la conclusión de que el único ser que puede expresar amor en su máxima integridad es Aquél que creó el planeta a su imagen y semejanza. Y naturalmente estamos dirigiendo la mirada apuntando hacia la meta más lejana, hacia el centro superior de la cabeza, como podíamos decir. Hacia Shamballa, allí en donde la voluntad de Dios no solamente es ejercida sino conocida, sino que (también) es convenientemente interpretada y a través de la cual nos viene todo el apoyo que necesitamos; y que es de allí precisamente de donde proceden todos y cada uno de los grandes avatares que la civilización en marcha necesita para llegar a sus cauces definitivos.

Meditación, contemplación, todo cuanto en nuestro corazón tiene algo de místico y que tienda necesariamente a un silencio de comprensión, se basa precisamente en la comprensión ya acabada de este concepto de que solamente amamos con una pequeña parte del ser, que sólo sentimos con una débil fracción de nosotros mismos, que estamos tratando de llegar a un punto en donde la vida nos tiene sujetos ya, y que al tenernos sujetos nos impide continuar marchando. Al llegar a este punto de comprensión viene el desapego, el cual se realiza por el esfuerzo sistemático de pulir, como decíamos antes, las estructuras, no las estructuras externas, las estructuras de la sociedad que nos rodea, sino las estructuras o andamiajes en donde se apoya nuestro “yo”, nuestro pequeño “yo”, lleno de satisfacciones y lleno de apego por lo inmediato. Naturalmente, si tratamos de arrancar algo que está apegado a nuestro concepto psicológico sufriremos, ahí viene precisamente la deuda de sacrificio que tenemos con los grandes seres, puesto que con su ejemplo, con la testificación de su trabajo, nos han dado la norma y la medida de cuanto deberemos realizar para hacer y llegar a aquello que ellos hicieron y a donde ellos llegaron.

Es decir, que la meditación, la llegada de estas energías que invocaremos, todo el poder místico que está encendiéndose a nuestro alrededor, el silencio de esta aura que nos rodea, que contiene los gérmenes de la meditación de aquellos que a través del tiempo llegaron a las alturas, debe llegar a un momento en que lo podamos realizar no solamente en grupo, sino en forma individual, a fin de que podamos ser cada vez más conscientes no sólo de las cosas, no sólo de las personas que nos rodean, sino místicamente de nosotros mismos, porque el trabajo no es hacia fuera sino que es hacia adentro. La música de la meditación viene siempre por el contacto con el ser interior, una vez en contacto con este ser, una vez nos demos cuenta de la gloriosa eficacia de su contacto, es cuando podemos empezar a trabajar y es cuando podemos decir realmente: “Mi meditación ha sido fructífera”.

Y con respecto a los planes de los grandes seres que llegaron antes que nosotros a culminar un estado de evolución, antes de poder interpretar la voluntad de Dios a través de Cristo en nuestro planeta y poder así ejercitar un poco en la medida que podamos el amor de su corazón, o hasta aquel punto mágico en que nuestra mente haya adquirido la certeza de las cosas del Reino; hasta este punto estaremos solamente marchando, o tratando de marchar de acuerdo con el principio que nos exigen las jerarquías, y sin darnos cuenta, esta jerarquía se convertirá en el centro de nuestras miradas y en el centro de todos los esfuerzos y de todas nuestras resoluciones. Es decir, nada de lo que podamos recoger tiene un valor total si lo aprendemos como una conquista de nuestro ánimo o como una conquista de exterior constantemente volcado hacia deseos y conquistas, sino que debe ser en todo momento una interpretación exacta de desapego, de desapego de valores, porque se llegará a un punto (en el) que nos daremos cuenta que lo que más nos separa del corazón de Dios es el deseo de llegar a Dios. Ya esto es una etapa avanzada en la cual tendrá que utilizarse por vez primera, dentro de la existencia planetaria en el ser humano, la espada de la justicia. Solamente la espada de la justicia puede romper los lazos que nos apegan a las cosas y a las personas; y esto es una cosa que, tarde o temprano, deberemos realizar, puesto que en esta especie de amor no hay duda ni confusión, existe la certeza, y con la certeza, el imperio de una fuerza que nos hace más grandes y más dignos de lo que hemos sido hasta este momento.

Les sugeriría la meditación y después, si acaso, un poco de coloquio, ¿qué les parece? Porque si hacemos el coloquio ahora, al haber muchos razonamientos habría un poco de confusión, en cuanto que partiendo de esta idea que he analizado solamente como vía de preparación para la meditación, empecemos a divagar, entonces existiría un poco de desequilibrio en el ambiente. Podíamos ahora aprovechar este momento de místico silencio para la meditación y después...

(Se hace la meditación)

http://trabajadoresdelaluz.com.ar/
http://compartiendoluz2.blogspot.com.es/

Sobre el Festival Wesak y la Meditación. Cap. 1 (V.B. Anglada)






V.B. Anglada
Sobre el Festival Wesak y la Meditación. I


Conversaciones Esotéricas

Vicente. – Durante el Año Solar; o sea, el tiempo que tarda nuestra Tierra en dar una vuelta completa alrededor del Sol, se producen cíclicamente tres acontecimientos que, a la vista del esoterista, tienen una importancia capital, puesto que se trata de tres grandes festivales que, con el tiempo, serán una especie de unificación de la mente y los corazones de los seres humanos.

Se trata primero de la festividad de Pascua, que es una festividad auténticamente cristiana y en donde se exalta la elevación de Cristo o la ascensión a los cielos, tal como se dice místicamente, y que tiene por objeto que la humanidad se dé cuenta de aquella frase sacramental - “Cristo en ti, esperanza de gloria”- en ascensión permanente. El segundo gran festival coincidente con la luna llena de Tauro, es precisamente el llamado festival de Wesak, una fiesta auténticamente oriental en la que se ensalza la gloriosa figura de Buda.

Y no sólo esto sino que así como, por ejemplo, (en) la festividad de Pascua o la exaltación en la luna llena de Aries, se tiene en cuenta un acontecimiento pasado cual es la ascensión de Cristo como dato histórico, el festival de Wesak tiene su importancia porque se trata de un acontecimiento actual, mediante el cual y siguiendo (tal como se dice en los libros santos) los dictados de su corazón, Buda desciende anualmente a la Tierra desde los altos lugares, en donde su elevada concepción espiritual del Cosmos lo ha llevado, a bendecir a todos los seres humanos. 

Por lo tanto, como precisamente él en un acto de sacrificio desciende, hablando simbólicamente, puesto que en el espacio no existe arriba ni abajo, pero si podemos decir (que) toma conciencia de un estado que pertenece a los seres humanos y que desde allí distribuye la fuerza cósmica con destino a la Tierra, estaremos en el buen camino de la comprensión. 
Es decir, que el acto de hoy que preparará a la humanidad para todo un año de invocación y evocación espirituales, tiene por objeto que la persona humana, la psicología del hombre, llegue a interpretar adecuadamente los ritmos cíclicos del tiempo y a darse cuenta también de que el Universo y el planeta, y todo el contenido planetario son solidarios; que no existe, ni ha existido, ni jamás existirá separación alguna.

Esto es precisamente lo que Buda trae cada año con su celestial bendición: el sentido de unificación, el sentido de comunión, tal como se dice que es la comunión de todos los hombres y mujeres de buena voluntad que están tratando de resolver la incógnita terrible de su vida: ¿Quién soy, de dónde vengo y adónde voy?..., y que, además, tienen presente que todos constituimos parte de una sola humanidad y que únicamente el principio de fraternidad es el que está actuando en la Tierra constantemente aunque no nos demos cuenta.

Y la preparación mística de Cristo ascendiendo a los cielos como dato histórico, y la bendición anual de Buda; es decir, que el festival occidental del cristianismo y el festival oriental del budismo, le dan luz a una nueva concepción de la vida y a un nuevo tipo de festival: el festival que se llama de la Humanidad o de la Gran Invocación, o de la invocación de los seres superiores. Es decir, que la preparación que realizamos durante los tres primeros meses del año a través de las lunas llenas de Aries, de Tauro y de Géminis, será de un ritmo creciente y, con el tiempo, participará de este festival la humanidad entera y ya no sólo una fracción de creyentes de no importa qué religión, ya sea la cristiana o la budista, pues esencialmente, si el hombre es uno con la divinidad, no puede existir en el hombre una clase determinada de religión sin que se atenten los principios de unidad, al menos desde el punto de vista esotérico es así. 

Y si existe comprensión desde el principio de vinculación cósmica con todo cuanto existe, entonces la religión tendrá solamente el interés de un dato pictórico dentro de la conciencia que nos servirá quizá de atalaya para ver quizá un poco mejor el camino; pero, realmente, lo que se intenta con los festivales, precisamente con los festivales que están de acuerdo con los principios jerárquicos de ritmos de fuerza o de ciclos de fuerza, como son, por ejemplo, el culto a la divinidad en los momentos cíclicos del plenilunio o cuando se están estudiando por los grandes esoteristas la influencia de las constelaciones sobre el planeta, no solamente como un dato zoológico, sino más bien con un sentido de la vida, de unificación, del cual participa todo cuanto hemos aprendido a través del cristianismo y también las explicaciones budistas a través de lo que significa la redención del hombre.

Se nos dice, por ejemplo, que Cristo vino a traer el amor de Dios, porque en el planeta, si alguien representa con toda genuidad, con la totalidad de su corazón, la plenitud del desapego y la más exquisita de las devociones hacia el Padre, es Cristo; y si algún ser ha habido en la Tierra capaz de interpretar a Dios desde un punto de vista iluminado, ha sido Buda; y teniendo presente que solamente el equilibrio de la razón y del amor, que solamente cuando estén identificados plenamente Oriente y Occidente; y que cuando el hombre, como tantas veces hemos dicho, llegue a pensar con el corazón y a sentir con su mente, se producirá en la Tierra este gran equilibrio que la Jerarquía y Shamballa están esperando desde el principio mismo de lo que es la humanidad.

Así que toda meditación en la cual estamos tratando de hurgar en los destinos cíclicos del tiempo, tratando de resolver la incógnita punzante y dolorosa de toda vida, buscando este equilibrio que debe traernos la paz que no tenemos, que debe hacer que nos desprendamos de la costra de la pasión y del apego y que finalmente nos lleve a adorar en su pureza infinita al Padre del cual procedemos, entonces, toda la concepción histórica de la vida tiene que sufrir una gran transformación. Tiene que existir una razón de ser superior que nos debe progresivamente atrapar por todos los medios, de unificar nuestro corazón y nuestra mente con la mente y el corazón de todos los que nos rodean, para llegar así finalmente a una etapa mística denominada Iniciación o Iluminación, tal es el secreto de síntesis que el hombre trata constantemente de adquirir y de resolver dentro de su mente y su corazón.

La festividad de hoy, de exaltación del aspecto superior del hombre, tratando definidamente de trabajar conscientemente también para el Plan que su Padre desde los altos lugares ha planeado para nosotros, (tratar) de resolver la incógnita de toda vida y (tratar) de crear para la humanidad, testificando la presencia de que “el Cristo en ti, esperanza de gloria”, un arquetipo de tipo superior, es el porqué existen las reuniones de luna llena, para que de esta manera se pueda participar más ampliamente del sentido de la bendición búdica. 

Si decimos que Buda desciende a la Tierra siguiendo el imperioso dictado de su corazón, siguiendo uno de los caminos que él ha elegido para servir los planes del Padre eterno (en este caso el Logos Solar); y (si decimos) que la humanidad cada vez va siendo más consciente de esa etapa mística de su propia vida psicológica, y si llega a comprender que la Jerarquía, los seres humanos y el más elevado centro planetario de Shamballa, en donde la voluntad de Dios es conocida, deben llegar a un equilibrio perfecto, se darán cuenta de la importancia de esta bendición búdica, pues Buda, por su elevación, por su sentido exacto, sincrónico, de su voluntad con la Voluntad del Padre, por haber adquirido el poder planetario de emerger de lo más hondo hasta adquirir la certeza de lo infinito; y que desde allí y por el imperio de su propia voluntad, y repito, siguiendo los dictados de su corazón, se sacrifica anualmente para llevar a nosotros, cual un Prometeo nuevo de lo cósmico, la luz de los altos lugares. Es para que la humanidad renueve también, año tras año, su propósito de amar y de servir los planes de la divinidad. Ahí está, que una meditación cíclica, solamente con el objeto de sacudirnos un poco de la modorra de lo que significa el ajetreo de la vida cotidiana; de salir de este ritmo que nos va encadenando progresivamente a esta era técnica que estamos viviendo, o bien, solamente el efecto de la voluntad de ser más consciente cada día de la fuerza viva que le da el imperio sobre las sombras que nos rodean, ya es de sí de importancia capital por cuanto cada meditación, cada acto de veneración o de aspiración superior es ante todo (esto lo venimos diciendo constantemente) un acto de servicio. 
Un acto de revelación en nosotros de la Voluntad de Aquél que está más allá y por encima de nosotros.

Esto, ustedes me dirán, y tendrán razón, son palabras. 

Palabras que tendrán el significado que cada cual les asigne dentro de su mente y su corazón, (esto no ha de ser así) por más que estuviese convencido de la realidad de este acontecimiento (que realmente lo estoy) sino porque cada persona por su propia ley tiene que comprobar, tiene que experimentar la Voluntad del Padre en su propia vida antes de que no se dé cuenta de cual ha de ser el camino que tiene que seguir. 
Y también decir que no basta escuchar ni leer, que no es necesario que la persona sepa mucho esoterismo, porque se le ha dicho que el esoterismo con sus conocimientos puede alegarle más luz y más poder; sino porque el amor que siente por las cosas y el amor que siente por los demás debe ser tan grande que debe tener primacía sobre todo cuanto tiene como contexto psicológico, para de esta manera llegar a penetrar los destinos del Padre, lo cual quiere significar que no se llega al Padre por el propio impulso de la personalidad sino que se llega al Padre por el Hijo, el Hijo es el amor del corazón. 
Y si se pone énfasis en que debemos comprendernos los unos a los otros, porque si no hay comprensión no podemos tener un místico sentido del amor, y si sabemos también que solamente por este amor que podamos sentir podemos comprender en su justa y acabada medida la voluntad superior, entonces es cuando penetramos audazmente en el sentido meditativo de la vida. Y cuando estemos en meditación, ya de buen principio estamos educiendo, estamos desarrollando en nosotros una actividad mayor de servicio en conexión con los grandes seres del sistema.

Por lo cual, una meditación sostenida es de contacto siempre con la divinidad; y esto es lo que hay que tratar de buscar, sintiendo mucho en el corazón este inmenso deseo por la fuerza de un propósito superior, y comprender que la Jerarquía es una ley en nuestro universo, de la misma manera que una ley de nuestro universo es el principio hermético de analogía por la cual, si una persona llega a conocerse mucho a sí misma, comprenderá muy bien a Dios, y que cuando los griegos en el templo de Delfos habían puesto aquel axioma de “Conócete hombre a ti mismo”, se le estaba diciendo: “En la medida que te estés reconociendo a ti mismo, estás reconociendo los planes de la Divinidad, y por lo tanto, ya no serás un hombre como los demás; vivirás en el mundo sin ser del mundo”, para ser más exactos y repitiendo las palabras de Cristo. Porque la persona que se auto reconoce en toda su intensidad, se comprenderá en todos sus niveles de actividad y tratará de ser correcto en cada uno de estos niveles. Se dará cuenta también de que siendo la vida una Jerarquía en funciones y que de la Jerarquía se destila el hálito de este Plan que los Maestros conocen y sirven; y que en la medida que sirvamos este Plan se nos ensanchará la visión y será más elevada la perspectiva.

Entonces, llegaremos a una consecuencia de que si realmente en una meditación de Luna llena, en la cual ya de un principio se les dice: “Se trata de un hecho actual el que Buda, el gran Iluminado, desciende por su propia voluntad y siguiendo la ley de su corazón, a la Tierra, procedente de los altos lugares del sistema en donde, por su propia sutilidad, debe estar por su jerarquía, y por la misma Jerarquía en funciones hay un sacrificio que se renueva año tras año para llevarnos el mensaje del Padre”. Pues ante todo, siguiendo la Ley de Jerarquía, sabemos esotéricamente que la Jerarquía de los Maestros con Cristo a la cabeza y Shamballa, en donde “La Voluntad de Dios es conocida”, este lugar más sagrado del planeta, el único que puede servir de intermediario directo es precisamente el señor Buda.

Y que se sobreentiende que cuando descendiendo o, si ustedes prefieren otra palabra, haciendo conciencia en otro nivel superior más asequible a nosotros, renueva año tras año su bendición al mundo, significa no sólo que nos trae una energía propia de la Jerarquía en función de amor, sino que nos trae otra clase de amor desconocido en el planeta: el amor por la justicia o el amor de la justicia que debe hendir, como se dice en los libros sagrados, su espada en las entrañas del cumplimiento planetario. Por lo cual se nos dice, que si la festividad máxima del año es Wesak, o, es decir, la fiesta que celebramos hoy, es porque cada día es más necesaria la voluntad del hombre para que pueda dignificar su amor, que cada vez el amor esté más libre del conjuro del deseo; que si el amor está libre del deseo, automáticamente se convierte en algo superior a lo que entendemos por amor, se convierte en justicia y en cumplimiento, en resolución. Es decir, se convierte en voluntad.

Hasta aquí, separábamos dentro de la conciencia, la inteligencia, el amor y la voluntad, desde el momento en que existe integración, se da uno cuenta que no existe la separación, sino que existen solamente modalidades vibratorias de un solo aspecto. Un solo aspecto que se llama la Voluntad de Dios de manifestarse a través del Universo, utilizando el amor de un aspecto de Sí mismo e interpretando estas cosas del amor en función de inteligencia creadora, por lo cual, hemos visto que existe un proceso de descenso de la divinidad con respecto al ser humano y esto se llama el sentido de descenso del Espíritu Santo. Existe por parte del ser humano una tendencia infinita a seguir los dictados de su corazón y a fortalecer constantemente su mente y su entendimiento, lo cual significa que tiene dos caminos abiertos ante sí: el camino que va recto dentro al corazón y el que asciende hacia arriba a la cabeza, creando así un nuevo tipo de expresión que, podemos decir, es el que va a actualizar el hombre de la Nueva Era.

Todo cuanto estamos realizando en estos momentos de meditación no es ni más ni menos que un deseo infinito del Creador a través de todos y cada uno de nosotros, y en el momento en que se cumple la Voluntad a través de nosotros se define en el hombre el ser realizado, un discípulo de un Maestro, alguien en quien se puede confiar como un testimonio de gracia, y desde el momento en que podemos confiar en un hombre por el testimonio de gracia de su presencia, siguiendo los dictados de que “por sus frutos son reconocidos” (las cualidades de un árbol), entonces sabemos que existen en el planeta actual personas que tienen esta fuerza, este Poder de poder conectarse conscientemente con el Corazón de Dios, y que pueden llevar a la Tierra un cumplimiento planetario para llevarle al mundo aquello que Cristo define con “la sal de la Tierra”.

http://trabajadoresdelaluz.com.ar/
http://compartiendoluz2.blogspot.com.es/

¿Cómo Podemos Cambiar al Mundo?.



Saint Germain
¿Cómo Podemos Cambiar al Mundo?.


¿Cómo Podemos Cambiar al Mundo? Maestro Saint Germain canalizado por Natalie Glasson

Queridos y Amados Seres de Luz de la Tierra. Mucho Amor y respeto os son enviados a través de mi Ser desde las amorosas Almas del Universo del Creador, vuestros amigos álmicos y vuestra Familia Álmica. En vuestras actuales vidas sois enormemente apoyados; y queremos que sepáis que os estamos guiando para que continuéis entrando en el desarrollo de vuestro propósito Divino en la Tierra. Quizá tú no entiendas tu propósito, pero con el más profundo Amor te diremos que estás caminando y existiendo ahora como tu propósito Divino, en este mismo momento. La aceptación de que ahora existes como tu propósito y que tu propósito es tu existencia, te otorgará una gran riqueza de discernimientos para entrar en ellos desde tu Alma. Frecuentemente podemos tener acceso al más profundo conocimiento del Alma por medio de la alegría, en lugar de esforzándonos. Por favor, permítete abrirte completamente para recibir el Amor que fluye desde tu Familia y desde el Universo del Creador; queremos recargarte, re-energizarte e inspirarte con la Luz más brillante y con las más veloces vibraciones, para que puedas existir en remembranza del Creador sobre la Tierra.

En un tiempo en la Tierra en el cual la confusión es prominente, quiero manifestar alguna claridad y discernimientos del Creador. Sois conscientes de que desde 2012 habéis pasado por un cambio mayor en la Tierra y en todos vuestros cuerpos energéticos; esto es algo a lo cual os estáis ajustando en cada momento de vuestra realidad. Pequeños ajustes permiten que ocurran con relativa facilidad grandes cambios de consciencia y vibración energética. Incluso mientras estos cambios tienen lugar dentro de tu Ser, manifestando acceso a mayor expansión y realización de niveles superiores de consciencia, puedes mirar más allá de ti preguntándote cuándo florecerán en tu realidad los signos del cambio. Es mi deseo hablar contigo para ofrecerte alguna iluminación concerniente a cómo podemos cambiar al Mundo. Notarás que opto por sugerir que nosotros como un colectivo unificado, hablando de todos en la Tierra y en los planos internos, podemos alterar la realidad de la Tierra. Tú solo no puedes alterar el Mundo; es algo para ser logrado como una unidad y en Unicidad con Todo Lo Que Es el Creador. Las vibraciones de Amor del Universo del Creador están fluyendo hacia vosotros a través de mi Ser; queremos que sepáis que estáis conectados y unificados como Uno con nosotros; consecuentemente, podemos ayudar y apoyar muchas transiciones en la Tierra a través de vosotros. Es valioso cuando muchos de vosotros en la Tierra con mentes afines os reunís con la intención de hacer una diferencia en la Tierra, pero entendemos que por muchas razones esto no siempre puede ser posible; por favor sabed que podéis desempeñar un papel Divino en traer el cambio a la Tierra; y que estamos aquí para apoyaros, actuando como un grupo en Unicidad con vosotros para manifestar poderoso despertar del Creador, en la consciencia de muchos y en la consciencia de la Tierra.

Con la comprensión de que no estás solo y de que puedes apoyar un cambio en la Tierra, ya sea solo o en grupo, te abres a una gran fuente de poder y a una perspectiva superior; esto te ayudará a realizar tu poder y propósito internos en la Tierra.

La primera perspectiva es observar todo lo que está ocurriendo en la Tierra y contemplar si el cambio es necesario. Con esta práctica, realmente estás contemplando tu creencia en el Creador. Muchos afirmaréis que no estáis contentos con los comportamientos en vuestro mundo y en el gran Mundo que os rodea. Puedes ver sufrimiento, dolor, juicio, limitaciones y negatividad en el Mundo; y preguntarte cómo se puede cambiar el Mundo hacia un espacio más amoroso. Cuando otra persona está experimentando perjuicios o sufrimiento, puede ser difícil reconocer siquiera que la vibración del Creador existe en la Tierra. La primera perspectiva para adoptar y para reconocer dentro de tu Ser, es que todo en torno a ti y dentro de ti, ya es el Creador. La Voluntad Divina del Creador se está desplegando y entretejiendo en cada circunstancia y realidad del Mundo. Se puede requerir enorme confianza para aceptar esta afirmación, pero cuando reconoces que el Creador está en cada Alma sobre la Tierra, mientras comprendes que hay una razón para todo lo que se experimenta en la Tierra, comienzas a ver más allá del dolor y del sufrimiento, reconociendo la presencia del Creador inclusive en la más caótica experiencia. Con esta perspectiva comienzas a notar la armonía presente en el caos, la sanación y el retorno al Creador que se pueden encontrar en situaciones dolorosas, así como la Maestría del Yo que se encuentra en los desafíos, ya sea que los experimentes o los observes. Hay una razón para todo lo que ocurre en torno a ti; tener fe en que el Creador está presente eternamente en todos los aspectos de la realidad te estimula a sentirte contento; ya no sentirás tus emociones o pensamientos reaccionando con negatividad, juicio o temor; en lugar de ello reconocerás la Verdad del Creador. Ya te estás desapegando del drama de la vida al darte cuenta de que la paz está presente en cualquier situación. Así todo es más fácil de manejar y resolver; y comienza a construírse una fortaleza interna que constantemente te hace retornar al Amor y la paz.
Con esta perspectiva puedes soportar las alteraciones del Mundo porque estás aceptando al Mundo y a su gente, aprendiendo a amar al Mundo en lugar de juzgarlo, energizando así la negatividad con tu apego al drama.

La segunda perspectiva se presenta casi automáticamente, porque comienzas a notar la maravilla, la belleza, la bondad y la dicha del mundo. Te has retirado del drama y de la reacción al mundo exterior, así que la alegría y el Amor crecen desde tu interior estimulándote a ver las maravillas del mundo. Estás atrayendo hacia tu realidad y hacia la atención del mundo exterior lo mismo que se está formando dentro de tu Ser. Esto solamente se puede volver cada vez mejor hasta que reconoces los milagros y las sincronías en tu realidad. Es en estos momentos cuando sabes que estás construyendo una realización del Creador dentro de tu Ser que está siendo proyectada hacia tu realidad. Aunque esto beneficia a tu realidad y permite experiencias de Alegría y Amor, quizá te preguntes cómo puede ayudar eso al mundo. Mantener una perspectiva de Amor y proyectarla hacia tu realidad, especialmente estar agradecido, alegre; y buscar la belleza del Creador en tu realidad, permitirá que se disipen muchas actitudes y proyecciones negativas que has creado; tu perspectiva se volverá positivamente contagiosa en cierto nivel; y la luminosidad y expansión de tu energía ayudarán e inspirarán a otros, frecuentemente sin que seas consciente de ello. Tu energía y tu conexión con nosotros en los planos internos fluirán con gran libertad hacia el mundo, actuando como un catalizador del Despertar. Así que tu vibración y la manera como interactúas con el mundo facilitarán el cambio.

Puedes notar alteraciones y cambios dentro de tu Ser y de quienes te rodean, pero frecuentemente son situaciones y circunstancias alejadas de ti las que estimulan un sentimiento de desilusión en el mundo. Con las dos anteriores perspectivas puedes sentirte más fuerte, empoderado, compasivo, amoroso y comprensivo. Frecuentemente, muchas situaciones caóticas que son negativas en el mundo son energías del pasado pasando a ser liberadas; algunas liberaciones pueden causar una manifestación que permite que muchos reconozcan la liberación, estimulando así que sean enviadas y ancladas sanadoras vibraciones de apoyo, para ayudar a completar el ciclo de energía. Puedes creer que es triste que muchos sufran simplemente porque sea liberada una energía, pero las personas involucradas pueden estar atadas a la energía o incluso haberla creado en otra vida; y así están también completando un ciclo que creará libertad y comprensión. Otra vez estamos volviendo a la primera perspectiva en la cual es necesario entender que hay un propósito Divino para todo; el uso de la aceptación te permite adoptar esta comprensión.

La tercera perspectiva es reconocer que tu propósito y el de otros es invitar al Creador a entrar en acción en tu realidad y en las circunstancias del Mundo. El Creador siempre está presente, pero algunas veces tenemos que pedir al Creador que entre en acción, lo cual simboliza que nos abrimos a actuar como instrumentos para la Luz del Creador, la sanación Divina y las influencias para crear armonía e iluminación. Estamos invitando al Creador a anclarse más plena y conscientemente dentro de cada persona y de cada situación, mientras pedimos que podamos estar al servicio permitiendo que el Creador actúe a través de nuestras acciones, pensamientos, emociones y consciencia, para manifestar sanación, cambios; y la mayor Luz del Creador.

Quizá quieras decir:

“Entre el Creador en acción completamente, absolutamente y apropiadamente en mi realidad, trayendo armonía, sanación Divina y sintonía con el Creador a la experiencia externa”.

O quizá quieras decir para apoyar al mundo:

“Entre el Creador en acción completamente, absolutamente y apropiadamente a través de mí y de todos los involucrados en esta situación (si quieres puedes mencionar la situación) para producir la experiencia de armonía, sanación Divina y sintonía con el Creador externamente, dentro de todos; y dentro de la consciencia de la Tierra”.

“Que el Creador entre en acción para manifestar Amor, sanación, Verdad y dicha”.

Recuerda que no te estás ofreciendo como ejemplo del Creador, sino que estás permitiendo que el Creador trabaje a través de ti; para que esto ocurra es necesario que seas consciente de ello y sigas tu intuición Divina. Hay muchas maneras en las cuales puedes traer sanación a la Tierra, ayudando a crear la Era del Amor en la Tierra, o incluso a alterar el Mundo en el cual existes; pero si nosotros compartimos prácticas, éstas no son tan poderosas como tener la intención y pedir al Creador que entre en acción para manifestar sanación, Amor, iluminación, dicha y armonía. Recuerda que cada vez que te enfocas en la Luz y traes al Creador a través de tu Ser de cualquier manera que elijas, estás apoyando una elevación de consciencia y vibración, en la frecuencia de la Tierra y en la de todos los que están presentes.

Que el Creador entre en acción ahora.

Maestro Saint Germain.


Noviembre 28 de 2013
Tradujo: Jairo Rodríguez R.
http://www.jairorodriguezr.com/
 

viernes, 1 de julio de 2016

La Bendición de Buda (V.B. Anglada)




V.B. Anglada
La Bendición de Buda


Año tras año desde hace 2.500 años aproximadamente, el Buda hizo la promesa al Señor del Mundo de traer la luz del Nirvana a la Tierra, poniendo en contacto a la humanidad con estas fuerzas superiores, extrasolares, que provienen, según se nos dice, de la Constelación de la Osa Mayor, precisamente de una estrella con la cual está muy íntimamente conectado nuestro Logos Planetario, y saber que precisamente en virtud de este juramento, de este voto inquebrantable, cada año durante esta festividad que acaece en la luna llena del signo de Tauro, viene a nosotros en forma de bendición.

Hemos hablado tantas veces de Buda en un sentido meramente histórico cuando nos referimos a Sidharta Gautama, príncipe de la India, hijo de reyes, pero que renuncia a todo solo para servir a los intereses de Dios o del Logos Planetario. Y vernos a nosotros empobrecidos como nos vemos por tantos espejismos e ilusiones y que, sin embargo, manteniendo la fe del justo, tal como suele decirse místicamente, tenemos el afán de colaborar con Buda en ese intento de llevarle al mundo algo del precioso perfume de Su bendición. Una bendición que nos trae energías del 1er Rayo.

Naturalmente, para prepararnos para recibir aquello que todavía no ha sido revelado, se han creado las grandes avenidas de la expectación, de la serenidad, no estar esperando con impaciencia tratando de recibir aquello para luego expandirlo…

Estamos pensando en términos cósmicos, y todo cuanto estamos tratando de atraer a nuestra vida humana es de origen divino, por lo tanto, yo les rogaría mientras dure la invocación, mientras dure la meditación, de mantener este espíritu de expectación. Que la mente no razone, solamente se limite a percibir internamente, a que vaya penetrando sutilmente, que se produzca una paz, un silencio, un orden, una armonía, yo creo que es la mejor prueba de devoción que podemos dedicarle al Señor Buda, esta expectación serena…

Buda, embajador plenipotenciario ante la Logia Solar y de otros planetas

“El Senor Buda es un embajador del Logos Planetario en la Gran Logia Solar y una de Sus atribuciones principales es relacionar el centro místico de Shamballa con otros centros planetarios, especialmente con las logias espirituales de Venus y Júpiter. Podríamos decir hablando en un lenguaje genuinamente político tal como lo conocemos en la Tierra que el Señor Buda es un embajador plenipotenciario que goza de toda la confianza del Regente espiritual de nuestro mundo, el bendito Señor Sanat Kumara, y otras de sus actividades es “traer”cíclicamente a la Tierra energías de tipo cósmico, tal como lo ha venido haciendo desde hace muchos siglos, durante el Festival místico de Wesak que tiene lugar durante el plenilunio de Tauro de cada año en ciertas ocultas regiones del gran macizo del Tibet. Este “sacrificio anual” de Buda no sería posible si no tuviese el “derecho celestial” de hacerlo en virtud de Su cargo si podemos decirlo así de embajador plenipotenciario que el Logos planetario de nuestro Esquema le ha concedido en virtud de Su excelsa y esplendente evolución espiritual.” Fuente: “Diario Secreto de un Discípulo”.

Buda, un vértice del Gran Triángulo Mágico

Tres grandes Entidades Espirituales constituyen el Gran Triángulo Mágico, que a su vez canalizan tres energías:

1. Unas energías del Primer Rayo, de Voluntad creadora de la Divinidad, que vienen canalizadas desde un indescriptible punto del espacio cósmico ocupado por Aquella potentísima y misteriosa Entidad que llamamos “El Señor de Acuario”, y por otro indescriptible Ser y esplendente Entidad espiritual que esotéricamente denominamos “El Avatar de Síntesis”.

2. Otro tipo de energías, procedentes de la gran estrella Sirio y que a través de una gloriosa Potestad cósmica que en términos del Ashrama definimos como "El Espíritu de la Paz”, lleva a nosotros una corriente acuariana de Segundo Rayo, el Rayo del Amor, de la Comprensión y la Sabiduría.

3. Otra energía trascendente procedente de Shamballa es canalizada hacia la humanidad y vertida en los niveles etéricos más sutiles, por aquel bendito Ser planetario que todos conocemos con el nombre de Señor Buda y lleva para nosotros, como esperanza suprema de realización espiritual, un impulso acuariano que ha de producir “liberación” a través de impresiones constantes de una corriente de energía del Tercer Rayo de actividad creadora de la Divinidad, es decir Luz.

El Señor Buda constituye el tercer vértice del Gran Triángulo Mágico. Cuando se habla de Buda en nuestros estudios esotéricos se lo define "El Iluminado". Fue efectivamente el primer ser humano de la gran evolución planetaria que alcanzó la Liberación y que utilizó el poder ígneo proveniente de fuentes extraplanetarias para encender en el Planeta Tierra la llama de la “inspiración” o de la “iluminación” que, a través de las edades, constituiría el Camino o Sendero que recorrerían los seres humanos para llegar a “La Morada del Padre”.


* El Mántram de Unidad

Que la Luz Liberadora de Buda,
el Amor infinito del Espíritu de la Paz
y el poder indescriptible del Avatar de Síntesis
restablezcan el Plan de Dios en la Tierra.


* El Señor Buda

Constituye el tercer vértice del Gran Triángulo Mágico. Cuando se habla de Buda en nuestros estudios esotéricos se lo define "El Iluminado". Fue efectivamente el primer ser humano de la gran evolución planetaria que alcanzó la Liberación y que utilizó el poder ígneo proveniente de fuentes extraplanetarias para encender en el planeta Tierra la llama de la "inspiración" o de la "iluminación" que, a través de las edades, constituiría el Camino o Sendero que recorrerían los seres humanos para llegar a "La Morada del Padre".

Todo trabajo esotérico o místico que se refiera a la Liberación (incluida la obra y el mensaje de Krishnamurti) está estrechamente relacionado con la Obra iniciada por Buda hace miles de años. La llama continúa ardiendo e iluminando la senda de los hijos de los hombres, que son los hijos del Padre. Por tanto, podemos hablar asimismo de "Vinculación Fraternal" cuando nos refiramos a Buda y a Su divina actividad de Luz, comprensión y Sabiduría.

De la misma manera que Cristo ilumina con amor las mentes de los hombres, Buda ilumina con su potentísima e ígnea Inteligencia, el corazón de los seres humanos. Esta aparente substitución de poderes, el del Amor iluminando las mentes y el de la razón despertando el Fuego del Amor contenido en el corazón, constituye uno de los grandes secretos iniciáticos. 

Su actividad conjunta produce equilibrio y las facultades intuitivas del hombre sólo se desarrollan cuando existe un apreciable equilibrio entre la razón y el amor, entre la mente y el corazón. El resultado de este equilibrio es Síntesis y en esta palabra tendrán explicada también una de las actividades mayores del Avatar de Síntesis, como centralizador de las que realizan el Espítitu de la Paz y Buda.

No vamos a referirnos a Buda en su conocida concepción histórica. El puro Gautama debe ser para nosotros sólo el reflejo de una actividad en el tiempo conocido, en tanto que la actividad de Buda como Avatar y como depositario del “Fuego de la Iluminación" de la Divinidad, debe ser considerada como un Centro Perpetuo de Liberación de las infinitas corrientes de Vida que provenientes del Universo circulan dentro y a través del pequeño esquema humano de perfección.

La vinculación de Buda y Cristo, los Hermanos Mayores de la Humanidad, iniciada infinitamente más allá de lo que la idea o el concepto del tiempo puede destilar en nuestras mentes, debe producir en ciertas fases de la Era de Acuario, una especie particular de "vinculación" que tendrá en el ser humano Andrógino una muy acabada y perfecta expresión, pues reflejará en espacio y tiempo y en una forma humana el Gran Equilibrio Cósmico.

La Era de preparación fue iniciada por Buda y Cristo hace siglos; es evidente ya para muchos seres humanos, que respondiendo al gran dictado acuariano, empiezan a vivir dentro de sí el gran equilibrio de la mente y del corazón y a mostrar a los demás seres humanos la Senda que han de recorrer para liberarse del pesado yugo del Karma conocido. La armonía de mente y corazón, contrabalanceando las cosas del tiempo y equilibrando los pensamientos de los hombres, ha de producir una nueva sociedad en la que será reconocida la Fraternidad como el único principio de relación.

No hablamos de una Era lejana ni estamos mostrando el sueño de unos visionarios, nos estamos refiriendo simplemente a una posibilidad innata en el ser humano que puede ser expresada "aquí y ahora". Podemos, si tal es nuestra voluntad y nuestra resolución, alterar los ciclos del tiempo si en el altar de la mente situamos a Cristo y en el tabernáculo del corazón a Buda. 

Les rogamos que mediten esta última frase y piensen en último análisis que el Avatar de Síntesis -que nos envía en forma totalmente renovada el Fuego de la Resolución- puede ser directamente invocado cuando hay serenidad de mente y paz en el corazón, cuando la obra de Buda y de Cristo se han unificado místicamente en la vida del ser humano.

Buda es el Gran Intermediario Cósmico de la Vida planetaria o Logos Planetario. Es el Agente directo de Sanat Kumara en relación con los demás Logos Planetarios del Sistema Solar; de ahí su estrecha vinculación con el planeta Mercurio cuya expresión superior es "Relación Mental". La frase astrológica referente a Mercurio, el Dios alado, como "El Mensajero de los Dioses", puede ser aplicada íntegramente a Buda en lo que se refiere a nuestro planeta Tierra. La misión máxima de Buda en los momentos actuales es relacionar nuestra Logia Espiritual, cuyo Centro máximo es Shamballa, con una corriente espiritual de Vida proveniente del Gran Señor de Acuario que ha de producir Comprensión e Iluminación, es decir, Liberación.

Ciertos Rayos de poder que irradian constantemente de Acuario, el "Aguador Celeste", incidiendo sobre Shamballa, son canalizados por Buda anualmente durante el Festival Wesak, coincidente con la hora exacta del plenilunio de Tauro. Rogamos a todos los lectores guarden en su memoria el recuerdo de este Festival que relaciona directamente a Buda con todos los peregrinos de la Tierra que suspiran por la redención y la liberación. Nuestras invocaciones durante esta fecha cumbre en la historia de la Raza humana ayudarán a restablecer rectas relaciones humanas y a cerrar las puertas donde mora el Mal.

Mucho más podría ser dicho acerca de Buda pero temo que ello quedaría reducido al término de meras hipótesis o al de vanas reflexiones sin fundamento alguno de verdad a las que desgraciadamente ya estamos tan acostumbrados. La vida de Buda, de permanente Iluminación, como la de Cristo, de constante Redención, deben ser para nosotros el norte y la guía de todas nuestras meditaciones. Tratemos pues de vivir serenamente en mente y corazón ambas realidades y hagamos que nuestra voluntad sea el elemento centralizador de las mismas. La Verdad, el tesoro inapreciable que se oculta en los más íntimos repliegues de nuestra vida, está siempre a nuestro alcance, hasta que decidamos alcanzarla.

Fuente: Los Misterios del Yoga, p. 183-185


* El Espíritu de la Paz

Tal como su denominación ashrámica lo indica, el Espíritu de la Paz es un Centro de Paz, equilibrio y armonía imposible de ser descrito. Su Vida de Amor Infinito irradia una energía que hace comprensible mentalmente el alcance de la Fraternidad Universal. Más allá de todo argumento posible, los hombres se aman y se comprenden. El Karma es el agente de este Amor y de esta Comprensión, distorsionados casi siempre por el factor egoísmo heredado de otras vidas y sustentado todavía como un centro de energía negativa dentro de la mente y corazón de los hombres.

La actividad del Espíritu de la Paz es el resultado de la unión de tres potentísimas energías: las que fluyen del Corazón del Señor de Acuario, las que proceden de la Estrella Sirio, el gran Sol con el cual nuestro Logos Solar está kármicamente muy vinculado y las de la Logia Espiritual del Planeta Venus.

El Espíritu de la Paz es el resultado consciente de esta triple unión de fuerza. No es posible razonar sobre la tremenda excelsitud de esa Entidad extraplanetaria que centraliza en Su Corazón el Sentimiento de Fraternidad Cósmica de Aquellas tres Grandes Logias. Su actividad apreciable más asequible a nosotros es Cristo, el Centro de Amor de la Raza humana que, como ya hemos explicado en el anterior capítulo, ocupa el centro del Gran Triángulo Mágico.

La triple corriente de energías procedentes de “las Alturas” incide principalmente en el Corazón de Cristo por una muy definida vinculación con el Espíritu de la Paz a través del Segundo Rayo de Amor, Compasión y Sabiduría que, como ustedes saben, es el Rayo mediante el cual fue concebido, creado y estructurado nuestro Sistema Solar, por uno de los Grandes Logos Solares que es el Dios del Universo "en donde vivimos, nos movemos y tenemos el Ser".

La efusión de Vida del Espíritu de la Paz a través de Cristo y actuando directamente sobre nuestra Jerarquía planetaria "acelera el proceso de expansión del Plan de Dios" siguiendo el trazado o diseño presentado por los Grandes Agentes de Shamballa. Todo el proceso de expansión de esta Vida radiante ha sido posible porque hay ciertas vinculaciones de carácter místico y oculto, reveladas solamente a los Grandes Iniciados del planeta, que provienen de “un muy remoto pasado para el cual los cómputos conocidos del tiempo carecen de valor para los humanos”. No vamos pues a intentar esclarecer el motivo esencial de estas vinculaciones que están más allá de la pobre mentalidad de nuestro entendimiento pero sí podemos depositar toda nuestra atención, en la radiante figura de Cristo, “la Mente más amorosa de la Jerarquía y su más luminoso Corazón...” Quien, a través de las edades y siguiendo la Ley de un Voto inquebrantable con los Agentes Inmortales de la Gran Fraternidad Cósmica, se ha sacrificado una y otra vez para la Redención y Salvación del Mundo.

Quisiera que analizaran la Vida de Cristo desde este punto de vista y que meditaran aquella frase bíblica tan imperfectamente comprendida y de la cual tan mal uso se ha hecho de que "... sólo a través de Cristo será salvado y redimido en hombre". Esta frase hace referencia no sólo al hecho de "haber tomado un cuerpo o una forma humana en el proceso histórico de la vida planetaria", de importancia menor pero sobre la cual se ha edificado toda una serie de doctrinas que han creado confusión y división de mentes y de corazones sino, principalmente, sobre la realidad inmortal de la "Gran Vinculación Cósmica de Cristo con el Espíritu de la Paz", un Hecho actual que empieza a ser comprendido por las mentes intuitivas de la Raza y que será la base y estructura firme de la verdadera Religión del futuro, cuando Acuario haga sentir sobre la Tierra el poder de la "Gran Fraternidad Universal", hoy solamente una idea sobre la cual se ha especulado frecuentemente pero que no ha llegado todavía a adentrarse en el corazón de los seres humanos.

Utilizando las palabras de Cristo: "por sus frutos los reconoceréis", por la bondad del proceso de Cristo puede ser reconocida la Obra Mística del Espíritu de la Paz. Es por tal motivo y por el tesoro de Gracia que Cristo está derramando constantemente sobre la humanidad, que una serena reflexión sobre la Vida y la Obra de Cristo debe ser efectuada desde el ángulo de aquella Gran Vinculación y no sobre el Hombre Muerto en la Cruz, un concepto que debe extinguirse de las mentes humanas ya que su perpetuación a través de las distintas religiones, que han hablado de "muerte y no de vida", ha originado y origina todavía en el misterio de los éteres que envuelven el planeta, los gérmenes de la descomposición física y moral de las gentes.

Por tal motivo les hablamos a ustedes de "Vinculaciones Cósmicas" al hablarles de Cristo y al presentarles este Gran Testigo de la Verdad como el Centro del Gran Triángulo Mágico que canaliza y exterioriza desde hace muchos siglos "Energía Cósmica" para nuestra humilde Tierra, preparándola grupalmente para el gran Misterio de la Iniciación. No vamos a insistir más sobre ello. La profundidad del comentario interior que cada uno de ustedes puede formular hará posible una nueva identificación con la obra de Curación que juntos intentamos llevar adelante...

Cuando hablamos de vinculaciones kármicas al referirnos a la relación existente entre los Grandes Logos que condicionan con sus esplendentes Vidas los mundos, los Universos y las Galaxias, no hacemos sino atenernos a la más simple y lógica de las apreciaciones que resultan de actualizar el principio hermético de analogía y de correspondencia entre lo superior y lo inferior, entre el Macrocosmos divino y el microcosmos humano.

Actualmente y con ayuda de la gran agudeza y penetración mental que reserva el Señor de Urano para "aquellos" que decidan sinceramente comprender la raíz o esencia de las cosas, este dictado hermético permitirá elevar la conciencia de los seres humanos que así lo decidan, hacia la "nube de conocimientos arquetípicos" que condicionarán la mente de los hombres del futuro. Así, el campo de relaciones humanas condicionado a las vinculaciones kármicas de la Tierra con la Vida de otros mundos, se ampliará hasta extremos inconcebibles, abarcando con su divina expansión áreas o esferas celestes en donde el Karma, la Vinculación Fraternal de los Mundos y la Vida de los Grandes Logos Planetarios, Solares y Cósmicos, aparecen como la Misma cosa esencial: el dictado de una Ley Eterna que Emana de las Inmensidades del Cosmos Absoluto.

No teman, pues, ampliar la mente y ensanchar el corazón por las inenarrables avenidas de estas ideas inmortales, antes bien procuren hacerlo, pues es la única manera posible de comprender nuestras vinculaciones espirituales más elevadas y sentir dentro de nuestra pequeña vida humana, la indescriptible armonía, equilibrio y seguridad que están eternamente manando de los Corazones amorosos del Cristo y del Espíritu de la Paz.

Fuente: Los Misterios del Yoga,


* El Avatar de Síntesis

Hablar del Avatar de Síntesis, tomándole en primer lugar y como cúspide del Gran Triángulo Mágico que utiliza a Cristo como centro de proyección de las energías cósmicas del traspaso de Eras, implica como ya hemos dicho anteriormente hablar de las Fraternidades Ocultas y desconocidas dentro del inenarrable marco del Cosmos Absoluto que trascienden nuestro pobre entendimiento humano.

Debemos apelar por lo tanto al principio hermético de analogía o de correspondencia universal para tener siquiera un vislumbre débil e impreciso de Aquellas poderosas Entidades que impulsadas por ciertas leyes precisas y matemáticas de Fraternidad, ofrecen su divina colaboración en la obra redentora de los mundos. Cuando estas leyes sean mejor comprendidas por la mente y el entendimiento de los seres humanos, se tendrá un conocimiento más exacto o verdadero de "las Entidades Extraterrestres" que regulan y periódicamente visitan nuestro mundo.

El velo de misterio que rodea todavía a estos Testigos de la Hermandad Cósmica y las cábalas que suscitan en las mentes humanas, tan predispuestas siempre a lo espectacular y a lo maravilloso, dejarían de existir si se aceptaran "las visitas de tales Entidades" ya sea a través de "Cuerpos Voladores" que vencen todas las leyes de la estática predominante en nuestro mundo o en "Sutilísimos Cuerpos Espirituales de Sustancia Incorpórea" que trascienden por completo el concepto que la ciencia terrestre tiene acerca del éter, como hechos naturales, tan naturales como las visitas que nosotros los seres humanos efectuamos a nuestros familiares y a nuestras amistades.

La analogía hermética debería presentar estos hechos como una afirmación de la más pura y simple de las lógicas. 

Sólo una mente muy infantil y ruego se nos perdone la expresión puede asombrarse todavía hoy, en los finales del siglo XX, de tales testimonios de Poder Fraternal. 
Y, no obstante, nadie se maravilla de fenómenos de relación tan especialmente vinculativos como el telégrafo, la radio, la televisión... que desafían también las leyes de la estática y, triunfando del tiempo, producen la Instantaneidad.

Esta última palabra es singularmente descriptiva y puede darnos una idea muy aproximada del Poder Universal que utilizan los Grandes Seres para mantener una estrecha y vigilante atención sobre todos y cada uno de los hechos que tienen lugar dentro de nuestra sociedad humana en evolución.

Hablar del Avatar de Síntesis implica asimismo una nueva consideración del planeta Urano no sólo como proyector de energías de tremenda sutilidad relacionadas con la Vida mística del Logos Solar sino también como uno de los Grandes Agentes Vinculativos de la Tierra con la Vida Misteriosa del Señor de Acuario.

Esta última consideración, así como la anterior, deberán ustedes aceptarla o admitirla como una razonable hipótesis, basándose en los principios de la Analogía Universal y de ciertas relaciones astrológicas o aceptarlas íntegramente como una fúlgida realidad amparándose en el juicio instantáneo y definitivo de la Intuición. En todo caso, la verdad del Hecho subsistirá como subsiste la idea básica de la Fraternidad de los Mundos, que en la Nueva Era será admitida y reconocida como un hecho de la más simple actualidad y naturalidad.

En el “Libro de los Iniciados” se nos dice que “... Los Dioses cabalgan sobre unos Rayos más rápidos que los de la luz solar... Para Ellos no existe ni la distancia ni el tiempo...” A medida que nuestro planeta se vaya adentrando por la zona de irradiación de Acuario y el planeta Urano destile para nosotros algunas de las sutiles verdades que hoy sólo pueden ser remotas teorías, "El Libro de los Iniciados", al que constantemente hacemos referencia, podrá ser leído por muchos seres humanos e interpretado con un tipo de inteligencia que será capaz de hacer efectivas aquellas ideas en un mundo en donde todavía impera una gran penumbra o zona sombría regida por nuestro satélite la Luna.

La culminación ocultamente hablando de esta zona de oscuridad aportará los elementos positivos que, incidiendo directamente sobre los cerebros humanos, les capacitará para medir verdades que están más allá de su entendimiento lógico actual y para sumergirse en áreas de luz que les darán la clave y resolución del Misterio Universal de Relación, así como del Objetivo Supremo que subyace en el proceso Místico del Propósito de la Vida. Intentamos decir con todo ello que el mundo en su totalidad, se está preparando para canalizar un tipo de energía de tal extrema e increíble sutilidad que todo cuanto hasta aquí ha sido admitido como realidad pura, será considerado de orden superficial pese a los tremendos avances científicos.

La evolución planetaria en su totalidad tiende hacia Síntesis, una Meta de perfección que exige, como siempre ha exigido del perfecto discípulo espiritual, sencillez de mente y pureza de corazón. Si unen ustedes los elementos de esta frase "sencillez de mente y pureza de corazón", tendrán una idea de lo que significa realmente la intuición y la síntesis en lo que al ser humano respecta.

El centro Omega, mencionado por el Iniciado Teilhard de Chardin, que unifica todos los esfuerzos y voluntades de los hombres y todos los intentos planetarios de perfección, está misteriosamente ocupado por el Avatar de Síntesis. 

Más allá de toda medida humana de conjetura y paradójicamente mucho más cerca del corazón de todos los hombres y mujeres de buena voluntad de lo que aparentemente se supone, este Excelso Ser derrama sobre la Raza de los Hombres principalmente, pero también sobre los demás Reinos de la Naturaleza, la Gracia de Su divina Bendición.

Su punto de anclaje planetario es Shamballa, el Centro de la Voluntad de Dios y desde allí irradia sobre todos los seres humanos la voluntad y la resolución, el cumplimiento de la Ley y la fraternidad pura de los corazones. El Avatar de Síntesis nos habla constantemente del tesoro de unidad subyacente dentro del corazón humano, sede de la vida.

Ocupa la cúspide o vértice superior del Gran Triángulo Mágico y prepara desde el Corazón de Cristo a la Humanidad para que descubra en sí misma la sabiduría de Síntesis, de la Voluntad Creadora y desarrolle sus cualidades innatas de vida y de conciencia fraternales que son esencia y verdad dentro de los seres humanos.

Utilizando la intuición y "cavando hondo en sus corazones", cada uno de ustedes podrá comprender el alcance de esta vinculación cósmica que proviene del Gran Señor de Acuario y que a través del Avatar de Síntesis, nos hace concientemente solidarios con los demás soles, planetas y humanidades del Cosmos Absoluto.

Fuente: Los Misterios del Yoga, p. 140-142 (Edición electrónica)

- Los Misterios del Yoga,
http://www.sabiduriarcana.org/libro-lmdy-esp.htm
Vicente Beltrán Anglada
 

http://trabajadoresdelaluz.com.ar/
http://compartiendoluz2.blogspot.com.es/

Florecimiento del niño interno. Lección VIII. (Kwan Yin)


Kwan Yin
Florecimiento del niño interno. Lección VIII.


Hermanos, Yo soy KWAN YIN, sean bienvenidos. Centren su atención en este salón, necesito de toda su atención. Ahora continuamos.

El príncipe había aprendido un gran principio. El Amor y la Justicia van siempre unidos; mientras que el primero da cohesión a todos los cuerpos, a todos los átomos, a todo lo que existe en el universo, la segunda, regula sus movimientos y sus asociaciones. El amor es la fuerza que mantiene a toda la creación unida por invisibles lazos, con su creador, y la justicia, regula, con sabias leyes, el movimiento, su evolución y su expansión.

El príncipe guardaba en su mente estos principios y mientras viajaba en su nave, recordaba aquellos lejanos tiempos cuando su viaje iniciaba, cuando todavía era apenas un niño, cuando aún no sabía nada acerca del universo. Recordaba las palabras de su padre siempre te acompañaré! no importa dónde te encuentres, y esas dulces palabras no lo abandonaban nunca. Igualmente, le había dicho: aquí estaremos esperándote para ese glorioso día en que regreses y te unas a nosotros en nuestro eterno viaje por el universo.

El príncipe se sentía satisfecho, había descubierto ya 7 principios y únicamente le restaban 3, pero algo extraño había pasado en su interior, no sentía prisa, no sentía angustia, los principios que conocía, del universo, le permitían sentirse como en su casa sin importar dónde se encontrara y, de hecho, pensaba: si en este momento quisiera regresar al lado de mis padres no sabría cómo encontrar el camino, tanto he viajado y en tantas direcciones distintas, que no sabría regresar a donde salí; sin embargo, no le preocupaba, pues había aprendido que todos los seres están unidos en el universo y, mientras su nave viajaba hacia ninguna dirección, se encontró a otra pequeña nave que viajaba en sentido contrario, la observó sin darle mucha importancia y de pronto vio como si la nave cambiara su rumbo para tomar justamente el que el príncipe llevaba. Cuando estuvo lo suficientemente cerca se dio cuenta que era un niño el que la tripulaba y le dijo:

- ¿A dónde vas viajero del espacio? y el príncipe le contestó:

- A ninguna parte, no tengo destino. El niño, asombrado, le preguntaba:

- ¿Cómo es posible que viajes hacia ninguna parte?, debes saber hacia dónde vas.

- No, en realidad no lo sé, pero tampoco me interesa. El niño se sorprendió aún más y siguió preguntándole:

- Mira, yo salí en un largo viaje porque mi padre me hizo algunos encargos, yo tengo que aprender 10 secretos del universo y por eso me encuentro buscándolos, en realidad, no sé si la dirección que llevaba me iba a trasladar hacia donde se encontraban los principios, ¿podría acompañarte?.

El príncipe se sonrió para sus adentros y le contestó:

- Claro que puedes acompañarme, pero te repito, no voy hacia ningún lado. El niño seguía preguntando:

- Pero, entonces, ¿qué es lo que buscas, por qué tu nave viaja en esa dirección?.

- Mira niño, en cierta forma tu camino y el mío se parecen, sólo que el mío es un camino interior, la nave, no importa hacia dónde se dirija, lo importante es la dirección que yo he tomado dentro de mí mismo; lo que yo busco se encuentra dentro de mí, es por eso que el rumbo de mi nave no interesa. El niño empezaba a confundirse.

- ¿Por casualidad, tú no conoces algunos de esos 10 secretos que mi padre me mandó encontrar en el universo?. Y el príncipe le contestó:

- Tal vez, pero de nada serviría que te los dijera, tú tienes que decubrirlos por ti mismo, recuerda que tu padre te dijo que no confiaras en extraños, que el conocimiento debería de provenir de ti mismo. El niño, sorprendido, le preguntó:

- Es cierto, eso dijo mi padre, ¿cómo es que tú estás enterado?. Y el príncipe le dijo:

- Quizás porque tu padre y el mío se conocen, quizás porque mi padre me dijo lo mismo a mí, quizás porque yo he viajado un poco más que tú y sé muy bien las cosas que tú encontrarás en tu viaje.

- Entonces, ¿no puedes decirme nada de lo que tú has encontrado?.

- Sólo te confundirías, sigue el camino que tu corazón te indique y llegarás, inevitablemente, al descubrimiento de los 10 secretos que tu padre te mandó encontrar.

- Gracias, noble viajero, nunca olvidaré lo que tú has hecho por mí. Y el príncipe le contestó:

- Estoy seguro de que nunca lo harás y quizás, algún día, tú hagas lo mismo con otro.

Y el niño cambió la dirección de su nave para enfilar hacia otro rincón del universo.

El príncipe se quedó meditando, recordaba perfectamente aquel pasaje en donde él se unió a otro viajero y recibió las mismas respuestas que ahora él le estaba dando al niño, y sus pensamientos viajaron muy dentro de sí mismo y una pequeña luz empezó a iluminar todo su ser interior.

El universo no es sino una eterna espiral, viajamos en el espacio en diferentes direcciones, pero los eventos, los acontecimientos, no son sino círculos que se repiten una y otra vez sólo que en diferentes alturas, viajamos evolutivamente en una espiral; el amor nos mantiene unidos, la justicia regula nuestros movimientos y la luz nos indica la dirección. El universo entero no es sino una inmensa espiral en donde todos giramos y giramos y los acontecimientos se repiten y los seres evolucionan pasando por los mismos puntos pero a diferentes alturas.

¿Cuál será el siguiente principio?.

El amor y la justicia no son sino dos caras de una misma moneda; el amor universal es el sentimiento que sale de cada uno de nosotros y nos une a todas las criaturas y a todos los seres. Siento un irresistible amor hacia ese niño que acabo de dejar, pero también lo siento por aquellas serpientes que me encontré tiempo atrás, y por aquellos seres que intentaron sacrificarme, por aquel viajero que se encontraba más adelante de mi y por la piedra y por el gigante y por mi padre y por aquellos seres que bailaban incesantemente alabando a Dios, ése es el amor universal, lo que me une a todas las criaturas, a todas las cosas creadas.

Pero, por otra parte, respecto a la justicia divina, esa misteriosa fuerza que impulsó a mi padre a mandarme en busca de los 10 principios del universo, esa fuerza impresionante que me atrajo hacia el hoyo negro, la misma que me impulsó a volar y a nadar, a convertirme en la nada, para entender el principio de los 4 estados de la materia, esa fuerza que regula la evolución de los seres y que ha traído a ese niño hacia mí, nuevamente, repitiendo una escena que ya había vivido, sólo que en un punto más alto de la espiral. ¿Qué es la justicia divina, sino el principio de orden que regula todo lo que existe en el universo?, la fuerza que da origen a todas las leyes bajo las cuales nos movemos. Ahora entiendo a mi padre, él se desprendió de mí a pesar del gran amor que me tiene, él sintió que era su deber y lo hizo en cumplimiento de la justicia divina y, ahora, tan lejos o tan cerca de él, el amor me mantiene unido y la justicia me mantiene en la búsqueda.

Qué maravilloso principio, qué maravillosa lección, pero, ¿existirá siempre en esa dualidad?, ¿no podrá haber algún punto en donde el amor universal y la justicia divina se unan?.

Y, de pronto, mientras el príncipe meditaba, una gran luz se hizo en su interior y empezó a observar como una gran nube en el centro de una visión multicolor, un ser empezaba a formarse, rayos de luz cegadores rodeaban su silueta, nubes en todas direcciones hacían más impresionante la figura que se estaba formando en su interior. Cuando terminó por aclararse, se encontró con un anciano y el príncipe, sumamente inquieto, le preguntó:

- ¿Quién eres tú que mora dentro de mí?, ¿quién eres tú, que de pronto apareces ante mí dentro de mis pensamientos?, ¿cómo es que tú no eres un fruto mío?, ¿cómo es que has logrado penetrar hasta este punto que únicamente me pertenece a mí?. Y su voz, casi como un susurro pero con una majestuosidad impresionante, contestó:

- Tú hiciste una pregunta, yo vengo a contestarla. Estos rincones dentro de ti podrán estar aislados para todos los seres pero nunca para Dios. A lo largo del camino que has seguido has venido escuchando la voz que te hablaba desde el interior, pues bien, es tiempo que conozcas el origen de esa voz. Yo soy un enviado, todos los que conocen los primeros 7 principios del universo entran en contacto con el enviado; tú ya has conocido los primeros 7, es el momento de que entremos en contacto más directo. A partir de ahora tu camino no estará solo, yo estaré contigo en este lugar en donde me has descubierto, yo te guiaré, soy la síntesis del amor y la justicia, porque, más allá de todas las dualidades existen las fuerzas de unidad, el universo es binario en esencia, "todo lo que es uno se divide y todo lo que se divide se unifica". No lo olivides, el amor y la justicia se unen en un punto y aparezco yo a traerte la luz, a establecer el contacto, provengo de ese ser al que tú llamas Dios pero que cualquier nombre lo limita y por eso prefiero no llamarle de ninguna manera, EL ES QUIEN EL ES, no tiene nombre ni cuerpo, porque todos nosotros conformamos su cuerpo, yo soy tu enviado, porque he sido emanado por El y creado con este propósito. Así pues, hoy has descubierto el octavo principio.

Más allá del amor y la justicia existe la síntesis, el contacto, la iluminación, el enviado; todo aquel que domina los principios entra en contacto con el padre y aquí estoy yo. Descansa, libera tu mente de todos los pensamientos inútiles para que percibas la gloria del contacto.

Y el príncipe aquietó su mente, se sumergió en un dulce sueño e inmediatamente todo su ser empezó a renovarse, a sentir un fuego que corría por dentro de él, a sentirse uno con el universo; sintió que cada átomo, cada molécula de su cuerpo, empezaba a integrarse con las diferentes criaturas que él conocía, del universo; sintió que su cuerpo desaparecía; sintió que su conciencia se unía con todas las cosas; sintió que podía saber exactamente lo que estaba ocurriendo en cualquier rincón en el universo; sintió ese lazo que existe entre todas las criaturas del cosmos y todo eso pasaba mientras su nave se dirigía hacia ninguna parte, recorriendo un camino que llegaba hacia todos lados.

Hasta aquí el mensaje de hoy. Mis bendiciones quedan con todos ustedes y dejo las palabras en mi hermano. Que así sea.


DOMINGO 14 DE FEBRERO DE 1993 - 8:00 A.M.
MENSAJE RECIBIDO A TRAVES DEL HERMANO JESUS ALONSO GONZALEZ F.
PRIMERA PARTE Octava lección - FLORECIMIENTO DEL NIÑO INTERNO 

http://trabajadoresdelaluz.com.ar/
http://compartiendoluz2.blogspot.com.es/

Florecimiento del niño interno. Lección VII. (Kwan Yin)



Kwan Yin
Florecimiento del niño interno. Lección VII.


Sean bienvenidos, Yo soy KWAN YIN.

Continuemos con el viaje del príncipe.

Su nave enfilaba sin ninguna dirección determinada; ensimismado en sus propios pensamientos, dejaba que fuera el destino el que guiara su nave. El pensaba:

Si el universo está aquí para revelarme los 10 principios, no importa hacia dónde encamine mis pasos, sus leyes vendrán a mi encuentro. Ahora comprendo por qué aquel ser tenía tan poco interés en que yo le acompañara y por qué su nave no tenía una meta fija; en este momento me encuentro en la misma situación, mi vuelo por el espacio es circunstancial, lo que me interesa es descubrir los principios que me faltan conocer dentro de mí tal y como me fue anunciado.

Su nave empezó a ser atraída hacia un punto del espacio. El príncipe observó, primero, con curiosidad, después, con interés, el extraño fenómeno; su nave adquiría cada vez mayor velocidad y empezó a observar que pequeños asteroides y planetas también se dirigían vertiginosamente hacia el lugar del que no podía verse sino obscuridad, en el espacio. A medida que su nave adquiría mayor velocidad, observaba cómo, en realidad, pareciera que un sinfín de cuerpos espaciales estuvieran siendo atraídos hacia ese rincón obscuro del universo. El príncipe empezó a sentir un ligero estremecimiento.

¿Hacia dónde estaba siendo atraída su nave?. Un ligero presentimiento empezó a indicarle que corría peligro; sus pensamientos se sensibilizaron diciendo:

¿Qué puede haber en el universo que represente un peligro para otra criatura, si todas somos hijas del mismo Dios?.

Sin embargo, su velocidad era cada vez mayor y los planetas que iban delante de él en esa vertiginosa carrera empezaban a desaparecer, llegado a un determinado punto. El quería observar algo pero no podía ver nada, parecía como si todos los planetas empezaran a ser absorbidos por algo obscuro que se encontraba en esa región del universo. Mientras su nave se acercaba, sus pensamientos ya no pudieron ser controlados, el miedo lo estaba dominando.

¿Cuál sería el final de esa loca carrera?, ¿por qué los aerolitos y los planetas desaparecían de pronto ante sus ojos?, ¿qué era aquello que estaba atrayéndolo y por qué todas las criaturas, estrellas, soles y, tal vez hasta galaxias enteras, corrían sin parar hacia ese rincón del espacio?. Cuando el miedo era ya casi incontrolable, una voz de su interior, majestuosa y serena, habló dentro de él.

- Hijo mío, te aproximas a un hoyo negro, recuerda lo que te he contado acerca de ellos y manténte preparado porque muy pocos pueden salir de esta prueba.

El príncipe intentó serenarse, pero el anuncio de su Padre lo había llenado de inquietud. Empezó a ver que se acercaba hacia eso que no podía percibir, vio que las estrellas que estaban inmediatamente adelante de él se sumergían en esa profunda obscuridad y después desaparecían de su vista. Cuando vio que ya era inevitable su absorción, cerró sus manos y las unió en su pecho y pensó:

- Por ti Padre y en el nombre de Dios.

Sintió un ligero estremecimiento, había cruzado por la obscuridad; se sintió más ligero, su cuerpo parecía extraño, no tenía ya la noción de una nave, se sentía flotar en algo indefinido. Una sensación extraña lo invadía pero no podía ver nada; decidió esperar, aunque, en realidad, no tenía otra opción. Poco a poco, su cuerpo fue adquiriendo peso; poco a poco, sus movimientos se fueron restableciendo; poco a poco, se fue dando cuenta que se encontraba flotando en el espacio. Un fuerte estremecimiento sintió de pronto, cuando una voz, proveniente de todos lados del universo, le dijo:

- Viajero del espacio, abre bien tus ojos y observa las danzas cósmicas de los astros. La voz parecía provenir de arriba y de abajo, de adelante y de atrás, de todas direcciones, y, en ese espacio, se fue formando de pronto una nube y la nube pasó a convertirse en una pantalla gigantesca y, entonces, vio soles gigantescos que giraban vertiginosamente unos alrededor de otros; observó a los gigantescos soles que en su movimiento de rotación desprendían, en todas direcciones, trozos de su propio cuerpo, masas incandescentes que quedaban, después, girando alrededor de él; vio explosiones majestuosas que hacían que grandes lenguas de fuego surcaran el espacio produciendo una fantasía de colores; oía los estruendos y no sabía si lo que estaba observando era una pantalla o en realidad él se encontraba en medio de todo ese escenario.

Luego vio, cómo, las pequeñas porciones arrojadas por el sol se iban enfriando y observó, igualmente, cómo, de esos pequeños astros, ya fríos, empezaban a surgir pequeñas criaturas que se movían sobre su superficie; iban y venían hacia un lado y hacia otro y empezó a ver que esas criaturas peleaban y mataban a sus hermanos y mataban a otras criaturas que convivían con ellas y el príncipe, horrorizado, pensó:

¿Qué es esto?, personas que se matan a sí mismas, criaturas que destruyen a otras simplemente por placer. ¿Qué clase de mundo es éste. Y la voz que provenía de todas direcciones, contestaba:

- Es un mundo en formación.

- Sí, pero ¿qué criaturas serían capaces de matarse unas a otras, sin entender que todos somos iguales y que nuestro destino está en el mismo lugar, en aprender los principios del universo?. Y la voz contestaba:

- Son criaturas que están aprendiendo a vivir.

Y, mientras el diálogo se daba, la imagen crecía y crecía y podía ver a esas pequeñas criaturas que vivían en pequeñas construcciones que ellas mismas hacían y veía cómo, unas, se afanaban tratando de llevar lo necesario para aquellas que vivían junto a ellos y vio que esas criaturas se reproducían y formaban pequeñas colonias que ellos llamaban ciudades y, después veía, que otras extrañas criaturas se dedicaban a destruir a esas ciudades; y luego observaba cómo, la ciudad atacada, igualmente, empezaba a convertirse en atacante y unos y otros peleaban. La lucha era encarnizada, se mataban sin piedad, sin respetar a mujeres o niños; sin respetar las construcciones grandes o las pequeñas. Con mayor detenimiento pudo observar que no todas luchaban, que había unas cuantas que buscaban hacer la paz; observó que algunas deseaban todo para ellas, mientras que otras luchaban por el beneficio colectivo y observó, igualmente, que en algunas regiones había una increible riqueza de seres diferentes, plantas y animales, todos ellos conviviendo en armonía y observó, igualmente, cómo esos mismos seres, las extrañas criaturas que hacían la guerra, igualmente se empeñaban en destruir esos lugares llamados selvas y observó que de sus colonias salían grandes nubes que iban, poco a poco, destruyendo la capa de aire que rodeaba a su planeta y, entonces, el príncipe sintió compasión y dijo:

- ¿Cómo es posible que nadie ayude a esos seres?, ¿cómo es posible que no exista alguien en el universo que les explique cuáles son los principios que rigen la armonía?. Y, la mente que provenía de todas partes le contestó:

- Hay un sinfín de hermanos que lucha por enseñar a esas criaturas el secreto de la armonía y del correcto vivir, pero ellas son sordas y aún no son capaces de escuchar la voz que viene del universo.

- Pero, no puede ser, replicó el príncipe, tiene que haber alguna forma de explicarles que en el universo todo es paz y armonía y que ellos están quebrantándola; tiene que haber alguna forma.

- Y la hay, contestó la voz. Algunos de nosotros hemos tenido que descender a su superficie y nacer entre ellos para poder explicarles cuáles son los principios que rigen en el universo.

- Y ¿qué ha pasado? preguntó el príncipe.

- Observa, contestó la voz.

Y, entonces, la imagen cambió y se observaron tres cruces en un monte, una multitud rodeando a las cruces y una voz que como un lamento se elevaba diciendo: Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen. El príncipe se llenó de indignación y dijo:

- Basta, no es posible que esto pase en una creación en el universo, yo ire ahí y les enseñaré cuáles son los principios que deben regir la vida de todos los planetas. Y la voz que provenía de todas partes, dijo:

- Sea como has dicho. Y un gran estallido obligó al príncipe a cerrar sus ojos, llevó sus manos a sus oídos y todo quedó en calma.

Cuando abrió los ojos se encontraba en una tierra extraña, desértica; él calzaba huaraches, un manto largo y un bastón. Muy cerca de él había una multitud que escuchaba con atención a un hombre que les decía: Bienaventurados los que sufren porque de ellos será el reino de los cielos. Y, entonces, el príncipe descubrió, que, ese ser al que escuchaba, era el mismo que él había visto en la cruz y recordó su diálogo con esa voz que provenía de todas partes y pensó: Ahora tengo la oportunidad de ayudar a este ser a enseñar a esta multitud. Sigilosamente, empezó a escuchar con atención y a observar las reacciones de la multitud ante las palabras de aquel profeta y, en su interior, decía: Ahora sí, todo será diferente, este es el momento en que podremos sacar, este enviado y yo, a este mundo, de las tinieblas.

Buscó entonces entrevistarse con el profeta pero resultaba sumamente difícil hacerlo; cada vez que preguntaba por El, una multitud de fieles y seguidores le decían:

- Hasta el Profeta nadie puede llegar, El irá a ti cuando El lo desee, pero nosotros somos los encargados de protegerlo, ya mucha gente desea su muerte y no te permitiremos acercarte a El, si es su deseo, El irá hasta ti. El príncipe recordó que en el universo todo está conectado y, entonces, mandó un pensamiento hasta la mente del Profeta y le dijo:

- Hermano mío, he venido aquí para ayudarte, yo sé que tu misión es difícil y sé que este mundo necesita mucho de tu ayuda pero aquí estoy, no estás solo. En ese momento, un coro de voces surgió, igualmente, de todas partes del planeta, diciendo:

- Gracias viajero, pero el Profeta nunca ha estado solo, nosotros lo acompañamos y estamos distribuidos en toda la superficie de este planeta, tu ayuda es bien recibida, pero no esperes cambiar el curso de los acontecimientos, porque las plantas toman un tiempo para crecer y dar fruto y las humanidades lo hacen también.

El príncipe se sintió desconcertado, había pensado que el Profeta se encontraba solo y ahora entendía que una misión de tal importancia, no podía ser dejada únicamente sobre los hombros de un ser, tenía que haber muchos y ahora él sentía que su ayuda no era tan importante, sin embargo, pensó:

- Si he venido a ayudar, así lo haré, y justo es que ponga todo mi empeño en ello. ¿En qué podré ayudar? preguntó a ese coro de voces mentales que le habían dado la información anterior y ya no se escuchó el coro, se escuchó la voz del Profeta diciendo:

- Hermano mío, sé que cuando llegaste aquí lo hiciste impulsado por la fuerza de tu amor; mi misión y la misión de todos los que me acompañan es la misma, "redimir a esta humanidad"; tú preguntas en qué puedes ayudar, yo te digo lo siguiente: En el paso de los siglos y de las edades, mis palabras serán tergiversadas muchas veces, mis principios serán complementados al arbitrio de muchas mentes que, queriendo ayudar a sus semejantes, irán degradando las verdades sublimes que hoy les he entregado; la historia cambia el curso de los acontecimientos, por eso, hoy que vienes del futuro, yo te encomiendo la siguiente misión. Revela, para esos que vivirán en el futuro, las siguientes palabras:

"Todo en el universo se mueve bajo el influjo de dos grandes fuerzas, el amor que todo lo une, que todo lo funde, que no es sino armonía, y la justicia, la fuerza que equilibra el amor, para que el universo entero no se funda nuevamente en un sólo átomo de luz. La justicia es la fuerza que mantiene a los astros girando unos alrededor de otros, que mantiene a los átomos en perfecto equilibrio, vibrando, uno, alrededor de otro. La justicia es la fuerza que mantiene a cada creación dentro de su línea de acción sin violar los derechos de los demás. Si por amor los seres se unen, por justicia, lo hacen en equilibrio y en armonía. Si por amor un ser se entrega a otro, por justicia, lo hace en perfecto equilibrio y respeto. Si por amor Dios ha creado a todo el universo, por justicia, le permite que su evolución sea gobernada por leyes. Son el amor y la justicia, las dos grandes fuerzas que regulan la armonía del universo". Ve y comenta esto cuantas veces te lo pregunten porque ésta es la misión que yo te he encomendado. Regresa a tu tiempo, porque, en este momento, nuestra misión está a punto de concluir.

La mente del príncipe percibió, entonces, la misma escena que observara dentro del hoyo negro; pudo ver la imagen del Profeta crucificado y, entonces, supo que sus palabras las había mandado desde la misma cruz. El príncipe sintió que su viaje había sido útil, ahora tenía una misión; se sentó, dejó a un lado el bastón, puso sus manos unidas sobre su pecho y dijo:

- Profeta, te has entregado por amor, yo, por justicia, revelaré tu mensaje a todo aquel que lo solicite, y, en ese momento, un estallido de luz lo envolvió y se vio viajando nuevamente con su nave.

La serena voz de su Padre se hizo presente en su mente. Amor y Justicia, el séptimo principio del universo. Y su nave se perdió en la inmensidad del espacio.

Mis bendiciones quedan en ustedes y me despido para reunirnos en la siguiente sesión.



DOMINGO 31 DE ENERO DE 1993 - 8:00 A.M.
MENSAJE RECIBIDO A TRAVES DEL HERMANO JESUS ALONSO GONZALEZ F.
PRIMERA PARTE Séptima lección - FLORECIMIENTO DEL NIÑO INTERNO.
 

http://trabajadoresdelaluz.com.ar/
http://compartiendoluz2.blogspot.com.es/
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...